29 de septiembre de 2014

Nuevos ruidos

Anoche dormí en una cama que no es la mía. Me desperté muchas veces por los ruidos. Esos ruidos que uno ya no percibe en la propia. Por la ventana escuché pasar cinco colectivos seguidos en medio de la madrugada que a la mañana se duplicaron, triplicaron o tal vez aún más. También escuché conversaciones de esquina, un carro tirado a caballo, una puerta que crujía al abrirse y unos pasos en el techo. 
Podría haberlos apagado un poco cerrando la ventana o tapándome la cabeza con la almohada, pero quise conocerlos a todos. Quiero acordarme de cuando los conocí. Recordarlos cuando ya no los escuche. Estuve atenta a cada ruido y sonido extraño. En esas interrupciones del sueño jugué a identificarlos y a imaginar cosas sobre ellos.