8 de octubre de 2012

Una de taxistas II

 Hola, siga por acá bordeando el río hasta el Parque Urquiza que llegando le indico dónde, por favor.

- Dale, buenísimo


A los pocos metros de arrancar el viaje un semáforo nos frenó delante del Parque España y entre los árboles una gran luna llena se vislumbraba sobre el río. 


- ‘Ta grande la luna hoy, eh. 

- Sí, hacía mucho que no había luna llena. 

- La última fue el 31 de julio.

- Ah.

- Yo sé bien porque las voy contando. 

- Ah.

- Y no es casualidad que me hayas enganchado por esta zona. Siempre elijo buscar viajes por la costa así puedo ir controlando la luna y el río.

- Ah…

- Así busco movimientos en el cielo. 

- ¿Qué cosa?

- Movimientos poco comunes. ¿Nunca estuviste mirando el cielo sobre el río y notaste “cosas extrañas”? 

- No…bah…una vez vi una lluvia de meteoritos, o estrellas fugaces. 

- ¡Estrellas fugaces! ¡JAJA! Casi siempre son objetos voladores no identificados que parecen estrellas porque viajan a tal velocidad que se confunden con facilidad al ojo humano. Además cuando la gente como vos ve cosas así cree que son meteoritos, pero no chiquita, no son estrellitas. Años hace que patrullo esta zona. A mí me dan un viaje a Zona Sur no lo tomo, no, no. Me manejo por acá para controlar siempre estos movimientos. Y cuando hay luna llena, no sabes, se duplican los objetos voladores. Así que genial que me hayas tocado vos, así voy controlando la costa, si me hubiera tocado otro pasajero andá a saber, capaz que me mandaba al pleno centro que con los edificios y la claridad no se ve un carajo. 


Para esta altura el conductor de pelada reluciente y nariz larga y respingada tenía la cabeza pegada a la ventanilla intentando no perder de vista la luna ni un segundo mientras seguía con sus teorías sin darse ni un respiro para juntar saliva. 


- Cuando laburo de día que dejo el coche entrada la medianoche aprovecho y voy al planetario, pero esos que trabajan ahí no entienden nada. ¿Al Parque Urquiza me dijiste? ¿No vas cerca del Planetario, vos?

- A lo mejor… - respondí yo que sí iba cerca del Planetario, que en realidad iba a una cuadra del Planetario, que quería llorar y llamar a mi mami. 

- Perfecto.  Te tiro ahí y me cruzo. 

- Deje, me tiro ahora. 

- ¿Qué? No escuché. 

- Nada, nada. Que la luna está amarilla. Mire…  

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