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Mostrando entradas de febrero, 2011

Dois Homens E Meio

"Two and Half Man" siempre me pareció una serie básica, machista y sobre todo arrogante. Tampoco me caracterizo por ser una amante apasionada de las series yanquis, tengo mi top 5 y con eso me alcanza y me sobra. 

Mi sentimiento hacía esta sitcom yanqui fue más que un mero rechazo, era puro desprecio. Y cada vez que lo veía en la tv cambiaba furiosamente de canal haciendo una mueca y apretando hasta el fondo el botón de channel. 
Pero un día apareció Moysés y la cosa fue cambiando. Moysés es un gran amigo que tuve la suerte de conocer entre empanadas, erkes, charangos y bombos en Tilcara. Es un brasileño castaño, alto, de sonrisa muy amplia y dientes muy blancos. En su carta de presentanción el chico me expuso que era fanático de la novelita de Charlie Sheen y yo tuve que dudar respecto a una posible futura amistad. 
Este verano fui a visitarlo a su casa en Recife, Pernambuco, Brasil junto a mi madre. No habíamos terminado de subir al auto cuando el teléfono de Moysés sonó con …

100 cosas que odio: Paula

Paula es una amiga de mi madre y es una perfecta estúpida. En general todos los amigos de mi vieja me caen muy bien. Todos son divertidos, chisposos y muy agradables, pero Paula no. 


Paula es una lingüista que vive en Buenos Aires hace unos 20 años. Es insulsa, habla despacito, arrastra las palabras y su voz es prácticamente un suspiro. No te transmite nada, no te despierta ningún tipo de sentimiento, es una de esas personas que das la vuelta a la esquina y ya te las olvidaste.


Así era Paula para mi hasta hace algunos años. Era de esas amigas falsas de mi madre que venían una vez cada seis meses a mi casa a contar lo maravilloso que es la vida en Capital y como Rosario quedó estancado en un balde de mierda, pero todo con palabras suaves, estirando el meñique para tomar café y riéndose con una risa tan insulsa como ella entera. 


Con el tiempo comencé a darme cuenta que cada vez que Paula aparecía en escena mi mal humor se incrementaba. 


Tiene un pelo rubio teñido con unas ondas ridículas q…

La vecindad piletera

Desde que tengo uso de razón que detesto la pileta de mi edificio. No dudo que en este momento muchos de los que están leyendo esto dirán "anda a cagar pelotuda, al menos tenés pileta". Sí, está bien, la tengo pero no me gusta. 


No me gusta que sea playita, no me gusta que sea cuadrada y no rectangular, no me gusta que se caldeé cuando hace calor y que no la llenen hasta el 8 de diciembre que le ponen las lucesitas al edificio. 


Pero probablemente lo que más detesto de mi pileta es su aspecto social. Cuando yo era pequeña y la piscina era el lugar apropiado para socializar con niños de mi misma edad, los únicos chiquillos entre 60 departamentos éramos la linda Antonella, su hermano Facundo y yo que para colmo eran casi 3 y 5 años más grandes que yo y cuando vos tenes 4 años y ellos 7 y 9 esas diferencias se notan. 


Luego con los años fui creciendo y la empecé a odiar por todas sus restricciones sociales que no me permitían invitar 8 amigas púberes y luego en mi adolescencia hor…