29 de noviembre de 2010

Los fideos caseros

Para seguir el hilo de este posteo, recomiendo leer previamente este otro.


Nunca pensé que conseguir una receta para hacer fideos casero fuera tan complicado. Igual no me crean tanto porque lo que yo defino como "complicado" en realidad no fueron más que 20 minutos revisando páginas web en busca de la receta perfecta. Y, en realidad, no encontraba nada porque yo no estaba buscando con las palabras correctas. 
Me aparecieron muchísimas páginas que explicaban cómo hacer fideos. Es decir, te decían que debías poner la olla a hervir, agregarle aceite y sal, luego tirar la cantidad de fideos que uno quisiera y que cuando estuvieran blanditos o se pegaran a la pared, los sacabas con un colador y le agregas manteca, crema o salsa de tomate EN LATA! porque tampoco te explicaban cómo hacer la salsa. 


Finalmente encontré una que no sólo me proveyó de los datos que necesitaba, sino que además mientras leía la preparación que describían, podía recordar a Silvio amasando la masa, estirándola y cortándola mientras tarareaba un tanguito por lo bajo. Leí otras que decían casi lo mismo, pero esa sensación solo la tuve con esa receta.


Esta noche vuelvo a la cancha. Después de un año y 1 mes y 20 días voy a hacer fideos caseros con salsa de tomate (casera también). Me pondré su delantal, sacaré la PastaLinda, mezclaré ingredientes, amasaré y los cocinaré. Tal vez lagrimeé un poco, quién sabe, pero lo voy hacer. No más dilataciones, no más excusas. 


Mi mayor miedo es que no me queden como le salían a él. Si al final de todo el proceso me siento y no tengo de nueva esa sensación que tuve al encontrar la receta...no sé...no sé si estoy lista para tal desilusión.

16 de noviembre de 2010

El cruel sexo opuesto I

Previo a este relato se recomienda leer el posteo previo.


Francisco y yo nos conocimos el día que vino a señarme un viaje para ir a ver una banda a Buenos Aires. Llegó a mi casa al mediodía junto a otros amigos y yo los esperé en mi living, vestida a lo "casual" es decir con un jean, alguna remerita de algodón y calculo que con el pelo atado y la cara lavada. 


Francisco abonó su seña, charlamos sobre el viaje, pautamos el encuentro final el día del recital y abandonó mi casa.


Unas dos semanas más tarde salí una noche a tomar unos aperitivos (?) con mis amigas a un bar nocturno al que acostumbramos ir. Yo, en esta ocasión, portaba un vestido que dejaba poco a la imaginación, estaba más pintada que una puerta y el pelo lo tenía planchado y peinado. 


Con "aperitivo" en mano me dispuse a dar vueltas por el lugar y me encontré a Francisco bailando en el medio de la pista:


Yo - Hola!
Francisco - Hola... - Dijo el chico con cara de asombro.
Yo - Cómo andas che! Ansioso por el viaje?
Francisco - Te conozco? - Preguntó el muchacho
Yo - Emm...sí...me señaste el viaje hace un par de días...Vos le dejas plata a la gente en su casa y no te acordas de ella después? - Respondí yo con mi mejor cara de orto. 
Francisco - Jaja! Sí! ya sé quien sos perdón! - Se disculpó Francisco y agregó: - No te reconocí porque ahora estás linda!


Seguir narrando la conversación después de ese comentario sería absurdo porque como pude me despedí, me alejé 30 pasos y me quedé mirando una bola de cristal 10 minutos mientras la frase me retumbaba en la cabeza.


Qué me quiso decir? Deberé vivir con un vestido cortito y super maquillada toda la vida para ser bonita?









El cruel sexo opuesto - Introducción

Cuando fundé (?) este blog me prometí a mi misma nunca hablar de hombres por dos motivos básicos. Uno es porque es el tema más cliché del mundo blogger. Dos porque, además de no aportar nada al debate de los sexos, no quería ponerme en evidencia sobre mis problemas con los masculinos. 


Pero en los últimos meses me sucedieron dos acontecimientos con dos muchachos diferentes que son historias, según algunos amigos, que hay que contar.


Previamente a la narración de ambos vale aclarar que ambas historias no son con novios/pretendientes/amigos. Son con dos chicos con los que coincidí en una conversación y sin tener ningún tipo de relación con ellos o interés sobre su persona, lograron hacerle una marquita a mi ego. 

9 de noviembre de 2010

Una cortita de mamá

Contexto: Mamá y yo comiendo helado en el sillón mientras miramos banalidades en TV:


Yo - Está re bueno ese, lástima la cara de boludo que tiene...
Má - Seee...hay que aplicarle la ley de Tabuada
Yo - Qué es eso?
Má - Hay que taparle la cara con la almohada!



2 de noviembre de 2010

Pero si es un nene!

Tengo algunas amigas que tienen hermanos y hermanas algunos años menores que ellas. 
Entre los más destacables puedo nombrar a Julián, a Violeta y a Luca. No se si son "destacables" o son los que más me hacen sentir vieja. 


A Juliancito lo conocí cuando recién empezaba la primaria. Era un mocosito de pantalones rotos y sucios que escupía cuando hablaba y no tenía un diente en su lugar en toda su boca. 


A Violeta la vi nacer porque conozco a su hermana Camila desde la primaria y fui testigo de su evolución desde la panza. Mis recuerdos más firmes son de la época de Barbies de Viole y de los cuadernitos con maripositas. 


Con Luca nunca tuve mucha relación porque lo veía poco, era un rubiecito petisito con rulos abundantes que nos pateaba las canillas a su hermana Julia y a mi en los recreos de la escuela para que le diéramos plata.


Estamos hablando de un Juliancito de 7 años, una Violeta de 9 y un Luca de 14. 


Bueno en el último mes me enteré que el pequeño Juliancito ahora tiene 15, entró en el grupo de waterpolo del club, que tiene más músculos que Ricardo Fort, que le raparon la cabeza los amiguitos como signo de inicialización en el equipo y que los fines de semana se va a "pijamas party mixtos" en Funes. Juliancito además tiene un facebook donde habla con los amigos a qué lugares piensan salir el finde y tiene fotitos muy lookeado en boliches de onda. Pero...Juliancito tiene 7 años!


Violeta que tenía 9 de golpe tiene cumpleaños de 15, usa taquitos y maquillaje, un día se hizo señorita, mide casi lo mismo que yo y está más buena que comer pollo con las manos. Ojito, tendrá 14 pero sigue siendo una nena!


Por último el pesado de Luca sigue teniendo la misma porra de rulos, creo que mide unos escasos centímetros más de lo que medía a los 14 pero ahora resulta que el muchachito se recibe este año del secundario. Descarado! Pero si hasta el otro día usabas ortodoncia!


Todo esto me hace pensar...Si ellos crecieron y están grandes, adolescentes y menos idiotas...Nosotras...estamos...(puchacomocuestadeciresto)...viejas?