31 de julio de 2010

Mensajes de texto 1

Mensaje de mi amigo Ramiro que nació acá pero vivió casi toda su vida en Casilda y ahora vive acá de nuevo y estudia conmigo: 


18/06/10 20:05 hrs 


"Gal, necesito que me aconsejes de un lugar para llevar a comer a una chica. Quiero algo distinto, pero no exótico. Que sea conocido, pero no famoso. Tiene que se tranquilo, pero tampoco la muerte. En lo posible pintoresco. Que esté + o - por el centro, porque viste que no tengo auto y tenemos que ir a pata. Que vaya gente, pero no mucha! Ah! y que se pueda comer pero también quedarse a tomar algo copado"


El mejor mensaje que me han mandado. Cualquier persona lo hubiera mandando a cagar. Pero yo, le encontré el lugarcito perfecto para su cita. 


Clin caja!

23 de julio de 2010

Mirada de bebé

Resulta que una de mis íntimas amigas (digo "íntima" porque queda re cheto), tuvo hace nada más y nada menos que 1 semana y 2 días la bebé más linda del mundo. Y no lo digo porque se me llena la boca de baba cada vez que la veo, lo digo porque es un bebé muy bonito. Tampoco lo digo yo sola eh! Los padres de la nena, los abuelos, los tíos y todas mis amigas coinciden conmigo, así que como dijo mi amiga Lula cuando la conoció en el sanatorio: "Tiemblen bebés del mundo, ha nacido la más hermosa".


Mora, la fresca bebé, ha provocado cosas en mi que no me había provocado ninguna personita que babea y se caga. Este año ya fue un avance muy notable haberle agarrado cariño a un niño con manos pegajosas, amar a un bebé que llora ya es como un milagro. 


El primer contacto que tuve con un ser de 3kg con olor a vómito fue cuando tenía 10 años y nació mi vecina. En ese entonces yo, al parecer, era demasiado chiquita e idiota como para sostenerla y además me vivían diciendo que no le tocara la cabeza porque todavía tenía las tripas al aire porque el hueso de la no se había formado. Como habrá sido que me traumaron que al día de hoy me da "cuchi" tocarles la cabeza a los pibes. Después mi mamá agarró un cráneo de bebé que tiene por ahí y me mostró como todavía no se había cerrado y logró traumarme más. 


Ahora, yo me pregunto, si yo le undo el dedo cuando es muy bebé. Queda estúpido? O por ahí si toco en un lugar estratégico hago que extienda la patita o mueva un bracito?


Volviendo a mi contactos con personitas, el segundo fue el 17 de Octubre del 2006 cuando mi padre biológico, decidido a que descuidar una hija no alcanzaba, trajo otra al mundo con una mujer 13 años menor que él. Una clásica historia moderna. En ese momento yo ya no era chiquita, pero yo ellos si eran estúpidos y consideraron que era un peligro para la criatura tener contacto con su hermana de 17 años. Un peligro bárbaro. Conclusión: Ellos por allá, yo por acá, no relación con un bebé.




Finalmente llegamos a la actualidad cuando el 14 de Julio de 2010 a las 21.06 pm con 3,005Kg de peso y no se cuánto de largo, Mora Marquet llegó a este mundo. Mora llegó para ser mi revancha. Ya no tenían la excusa de que era chiquita, ya no tenían la excusa de que yo era una amenaza. Ahora sí iba a poder codearme y experimentar lo que es tratar con un bodoque: 


Lloré desde el momento que me subí al colectivo para ir a conocerla hasta creo que ese mismo día a la noche. Después de haberle sacado unas 30 fotos en la misma posición, las miré una y otra vez hasta que, cuando miraba a otro lado, como si hubiera mirado un foquito de luz, veía Moras en todas partes.


Cuando tuve la oportunidad de alzarla por primera nadie me dio condiciones, ni me dijo que tuviera cuidado. Su mamá Camila me la entregó con confianza y otra vez me quedé tildada mirando su manito y su boquita. Cada vez que hizo una mueca, miró, rió, o lloró, a mi se me piantó un lagrimón.


Yo odio el llanto de los chicos, pero esta nena, hasta llora lindo!


Gracias Mora por introducirme al mundo de los bebés.


En el próximo capítulo: Gala cambia un pañal

12 de julio de 2010

La canasta de mimbre

En mi placard siempre hubo pertenencias de mi madre. En una época no había problema porque yo era chiquitita y tenía pocas cosas, o las que tenía estaban desparramadas por el suelo. Pero luego eso cambio y mis pertenencias empezaron a crecer en cantidad (sobre todo ropa) y empecé a demandar más lugar. Si bien poco a poco pude ir desalojando a mi madre de mi espacio, siempre quedaron restos de ella porque me metía la excusa de que en el resto de la casa no había lugar.


Cuando volvimos a ser dos hace algunos meses, el espacio en los armarios y roperos comenzaron a aparecer. Aproveché, entonces, para hacer una limpieza total a mi cuarto. Mi amiga Olga vino una tarde de domingo y con el criterio de: "Si no sirve se tira", me saqueó la casa. Al parecer no poseía muchas cosas que sirvieran...aunque...después de que Olga me tirara todo la vi usando un par de cosas que eran mías y que "supuestamente" no servían...

En fin, tiramos de todo, regalamos ropa, hicimos planes de pintar mi cuarto (todavía no se ha llevado a cabo), cambiamos de lugar los muebles y por último nos metimos en el placard. Empezamos a sacar cosas sospechosas: Pedazos de tela, mochilas viejas, vestidos ochentosos e inusables y...UNA CANASTA DESTROZADA DE MIMBRE. Pero destrozada! Con las manijas rotas y con unas flores, también de mimbre, sin color por el tiempo que se sostenían al canasto, literalmente, por un hilo.

Falta agregar que esta limpieza estuvo fríamente calculada y meticulosamente planeada. La hicimos cuando mi madre estaba en el exterior para que ella y sus manitos de antropóloga "rescatadora de cositas" no interfirieran y empezara con sus clásicas frases como: "ay pero esto sirve, si lo cortas, lo limpias, le pones, le sacas", "no lo tires, yo lo quiero". Porque mi mamá es de esas personas que no tiran nada. Una clásica junta basura.

Tomé la canasta con mis manos y en un grito triunfal le encesté en la bolsa de consorcio al grito de "chau canasto roñoso ya nunca te volveré a ver" y me dispuse a llevar la basura al cubículo de mi palier. Antes de depositárla en su receptáculo hice unas cuentas mentales de cuándo el portero retiraría la basura, cuándo pasaba el basurero y cuándo volvería mi mamá a casa, para evitar que se cruzara con la bendita canastita. Era domingo, mamá volvía el martes. Genial, no había manera de que ella y el mimbre viejo se vieran la cara.

Mi habitación nunca se había visto tan reluciente y con tanto lugar! Cuando mamá volvió le mostré el cambio radical y ella coincidió en que había sido una buena idea la limpieza:

Mamá - Pero no me tiraste nada mío no?

Blonda - Pero cooooooooooomo se teee ocurrrrreeeeeeeeee que haría algo semejaaaaaaante!

Había sido el crimen perfecto. La canasta se había ido y no existían evidencias que me vincularan al hecho.

Unos días más tarde, estaba retornando de la facultad a mi hogar y venía pensando qué maravilloso almuerzo me iba a preparar, cuando abrí la puerta del departamento y algo sobre el suelo del living llamó mi atención...

Debajo de mi gato durmiente estaba...LA DESTROZADA CANASTA DE MIMBRE. Era la misma canasta, con los mismos moños rotos, con la misma decadencia, la misma canasta que yo, una semana antes, había tirado a la basura.

Mi madre andaba cerca y tuve que cambiar mi cara de impresión y fingir que la canasta rota y mutilada era una imagen permanente del paisaje de la casa. Me pasé todo el almuerzo mirándola, repasando cada movimiento e intentando comprender cómo es que había vuelto de la muerte.

La maldita canasta pasó largos días tendida en el living porque a mis gatitos les gustaba dormir encima y arañarla. Es decir, el estado de la canasta iba siendo cada vez más tétrico y deplorable del que ya tenía al inicio de esta historia. Es más, ya ni se entendía lo que había sido en un comienzo. Pero preguntar cómo es que la canasta había vuelto a la casa, era confesar mi crimen. Era admitir que había tirado cosas ajenas y era perder mi orgullo. Pero una noche, en el medio de la cena, no lo soporté más:

Mamá relatora - ...y entonces yo le dije a Ana que no podía ir a la casa a tomar el té porque tenía que ir al centro.

Blonda (no la escuchaba) - se

Mamá relatora - ...entonces Ana se enojó porque me dijo que no nos veíamos nunca y que...

Blonda explotando - se se...DECIME CÓMO FUE QUE RESCATASTE LA PUTA CANASTA!!!!!!!!!!!!DECIMEEEEEEEEEEEEEEEEEEE


Mamá victoriosa - AHAAAAAAAA! LO SABÍA! SABÍA QUE NO TE IBAS AGUANTAR MUCHO TIEMPO MÁS! AHAHAH CONFESÁLO VOS LA TIRASTE!! QUÉ SENTISTE CUANDO LA VISTEE EHEHEHEHE? ME HABÍAS DICHO QUE NO ME HABÍAS TIRADO NADA MIO! JAAAAA MIRÁÁÁÁÁÁAÁAÁ LO QUE TE PASÓ POR TIRARME LAS COSAAASS!


Blonda roja de la bronca - Pero cómo hiciste! es imposible! la tiré un domingo y vos volviste un martes a la noche! cómo hiciste!!!!!!!!!!!!! D E C I M E!!!!!!!!

Mamá - Jamás! Nunca te voy a revelar la verdad. Ahora ya sabes que yo sé todo lo que pasa en esta casa y no me vas a poder engañar!

Blonda - decimeeeeeeeeeeeeeeeee

Mamá - Te vas a quedar con la duda para siempre.

Ayer abrí un armario buscando una cosa y vi la odiosa canasta de mimbre. Sigue ahí, me mira burlona desde su refugio sabiendo que tiene alguien que vela por su salud. Hasta el cierre de esta edición mi madre no me ha contado cómo hizo para recuperarla...






 

No cantes victoria maldita porque aunque yo no sepa cómo hizo mi basurera madre para rescatarte, te voy a volver a tirar. Y esa tirada...SERÁ LA DEFINITIVA!