18 de junio de 2010

Ojalá no hubiera sido un sueño

Estábamos en el living y él se iba a ir, entonces yo lo abrazaba fuerte y sentía su barba de un día rozar contra mi piel y el olor a viruta de la madera entrar por mi nariz. 
Lo abrazaba muy fuerte, como si supiera que no lo iba a volver a ver.

"Te quiero muchísimo sabías?", le dije.

"Sí Gali", me contestó.
Pero por algún extraño motivo no quería dejarlo ir. Sabía que si lo soltaba no iba a volver. Y necesitaba repetírselo una y otra vez: "Te quiero. Mucho. Un montón"

Me miraba y me sonreía, de a poco iba soltando sus manos asperas de manejar madera y se me quedaba mirando con esa sonrisa bondadosa que lo caracterizaba.

"Te quiero", repetí una vez más.

 De pronto, él ya no estaba ahí y el paisaje había cambiado completamente. Estaba acostada en mi cama y me acaba de despertar.
Y de nuevo la misma pregunta que ronda por mi mente todos los días volvió a surgir:

Sabía él lo que yo lo quería?

Sigo pensando que no se lo dije demasiadas veces. También sigo pensando que no le dije muchas otras cosas...

Creí que dibujando aquella flor que me recordaba a su persona, en mi piel, me harían extrañarlo menos.
Creí que si tenía su nombre escrito para siempre, el dolor aliviaría un poco. Tan solo un poco.

Pero haga lo que haga, cada día lo extraño más. Y aunque lo extrañe, ciertas cosas de él ya se me hacen difíciles de recordar. El brillo de sus ojos me parecen borrosos, el sonido de su voz se me confunde y a veces siento que me olvido de su olor.



Y lo peor de todo es que vivo pensando que él va a volver...Que esto es solo un mal momento.


Feliz día Pá!
donde sea que estés?

9 de junio de 2010

Mi buena acción del día 3


Este texto se relaciona estrechamente con este y este

Se acabaron las buenas intenciones! Ya me están tomando para la "chacota"!

Resulta que tengo una grave adicción a los caramelos super ácidos Fizz. Además de disfrutarlos, calman mi ansiedad y me sacan las ganas de comer o fumar (?). 

Hará algunos días me subí al colectivo una noche de frio para retornar de la facultad con destino a mi hogar.

A unas escasas cuadras de haberme sentado en uno de esos asientos dobles, una señora chillona se subió a mi colectivo y, luego de contarle al colectivero cómo había tenido que comprar una nueva tarjeta porque la anterior se le había arruinado, tuve la gran suerte de que se sentara al lado mio.

Por algún motivo que desconozco y no recuerdo, yo no estaba escuchando música...es por eso que creo yo que tuve la desgracia que narraré acontinuación. Aunque, conociendo mi suerte, la vieja podría haber sido capaz de arrancarme los auriculares y hablarme igual. 

La mujer se sentó a mi izquierda y desde ahí, (cuarto asiento desde la puerta), agarrada a la manija del asiento, le contaba al colectivero lo malo que era el sistema de las tarjetas magnéticas:

Señora - Porque si se te doblan no funcionan! Vio usted eso? Vio?


El "manejero" ya ni se gastaba en contestarle y entonces la ligué yo:


Señora - O no nena que es malo el sistema?


Mientras la mujer se la agarraba con el sistema de cobro de colectivos, yo buscaba en mi bolso una tirita de caramelos Fizz Super Ácidos:


Blonda - Se..se...


En ese momento la encontré y la saqué con euforia porque necesitaba mi droga para llegar a casa. Corté uno, lo abrí, lo introduje en mi boca y guardé los restantes cuando...


Señora - No pensás convidar?


Blonda - Perdón? Me está hablando a mi?


Señora - Sí, a vos, a quién más sino? No me pensás convidar?


Blonda - ....


Señora - No te enseñaron modales a vos? No te dijeron que hay que convidar cuando uno come algo?


En ese momento me vino a la mente el recuerdo de un viaje rockero con minoviomio y suhermanasuya a Buenos Aires. En ese viaje, Mariela (suhermanasuya) se sentó al lado de un muchacho desconocido que le convido cuanta cosa se compró y, a mi, me sorprendió la buena onda del muchacho de ofrecerle sandwichitos, coca cola y caramelos.
Todos estarán pensando: "Ehh pero se la quería levantar". Lo dudo, la novia del muchacho estaba en el asiento de atrás y también convido todo lo que se compró. 


Volviendo al colectivo: 


Blonda - Sí! Pero también me enseñaron que no hable con extraños! 


Zas! Y ahí me levanté y me fui...!


En realidad me faltaban como 5 cuadras, pero me quedé paradita atrás con mi tirita de Fizz en la mano. 


Te doy un chocolate. Pero un Fizz? Primero MUERTA!

2 de junio de 2010

Aventuras de una no niñera: Último capítulo?

Llovía bastante la última vez que lo fui a buscar a la escuela. Como siempre, el pibe estaba desabrigado y se resistió a ponerse la campera hasta que se dio cuenta que llevarla en la mano era demasiado esfuerzo. Además ya cargaba con una botella de coca vacía, la mochila de 10kg y un dibujo.

El negocio es así: Un día cada uno lleva las cosas de la escuela. Como yo la había llevado la vez anterior, ahora le tocaba a él:

Mateo - Pero no me llevas el dibujito? Se me va a mojar sino...

Blonda - Bueno, dale. Metelo en mi carpeta de la facultad así no se arruga. 

El día transcurrió y yo seguí a la facultad. Sentada en clase abrí mi carpeta y me encontré con el dibujo con papeles de colores y un muñequito que sonreía en el medio. En ese momento, me alegré de haberme olvidado de dárselo. 




Anoche empecé a preparar las cosas para cuidarlo hoy. Llené mi celular de juegos nuevos, puse las llaves de su casa en mi cartera y volví a guardar el dibujo en mi carpeta cuando me sonó el teléfono:


Esteban - Hola Gala

Blonda - Hola!


Esteban - Mirá Gala, voy a ir yo a buscarlo a Mateo mañana...y también pasado mañana, y el otro día...y bueno...voy a empezar a ir yo....porque...ya no trabajo a esa hora...bah...en realidad ya no trabajo...porque...bueno...me quedé sin trabajo. Así que no te voy a necesitar por un tiempo...viste como es...y...


La conversación siguió y luego de 2 minutos cortamos.

Sin darme cuenta un lagrimón se me resbaló por la nariz. Me dí vuelta y desde mi escritorio me miraba el monigote que hizo Mateo en la hoja de dibujo y quise llorar.

No he podido contarle a nadie esto todavía. Me da miedo terminar llorando sin parar delante de cualquiera a quién se lo cuente. Yo sé que no es un tema gravísimo, pero no puedo dejar de pensar cuánto los voy a extrañar a los dos y cuánto quisiera ayudarlos a salir de ésta. 


En el peor verano de mi vida, cuando Enero partía el suelo del calor en Rosario, mis amigos estaban de vacaciones y todo lo que me rodeaba me hacía acordar a mi papá, Esteban me dio algo que hacer, me confió su hijo y gracias a ese enano mugriento pude olvidarme de las cosas que me hacían mal, al menos por unas horas al día. Ahora me gustaría retribuirle un poco de lo que él me dio. Está en un quilombo, que no se merece, y yo me siento inútil frente a semejante situación. 

No sé cuándo Esteban volverá a su situación normal. No sé si para ese momento me seguirá necesitando, no sé si volveré a encargarme de cuidar a Mateo. Solo sé que si vuelvo atrás 5 meses, jamas hubiera pensado que a esta altura estaría diciendo lo mucho que adoro a un nene de 9 años. Ahora solo me resta esperar a ver qué sucede y seguir diciéndole a Esteban que estoy ahí para lo que ellos necesiten. 

Igual, Mateo y yo seguiremos haciendo de las nuestras como sea, todavía le debo un paseo en auto y unas lecciones de skate.








1 de junio de 2010

100 cosas que odio parte VII


10 comidas que odio:

- Todo lo que es verde excepto la manzana, la lechuga, el repollo, el apio, los esparragos y la albaca.

- El kiwi (iría en la categoría de los verdes pero a este le tengo bronca en particular)

- El tiramisúúúúú


- Pionono agridulce (Todas las comidas agridulces en realidad)


- Canelones


- Cualquier carne que no sea vaca, cerdo o pescado. 


- Torta frita, pororo salado y las palmeritas (excepto las de Martina)


- Chimichurri, Pikles, Lupines


- Pollo, si no viene en milanesa

- Isla flotante


Ahora ya saben, para cuando me inviten a comer (guiño guiño)


Blonda. Posteo vago porque no tengo ideas buenas, ni mediocres, ni malas...