8 de mayo de 2010

La cocina de La Salteña

Resulta que hace un mes más o menos fui a visitar una amiga que había sido operada recientemente de la miopía...A visitarla y a comerle las facturas, tomarle la chocolatada, quejarme de sus hermanos, robarle productos para lentes de contacto (que encima me los olvidé allí) y burlarme de sus ojos hinchados. 

Julia, mi amiga, me recibió sentada en su comedor a las 6 pm con unos lentes de sol más oscuros que los que usan esos que acaban de tomarse un éxtasis y "todo brilla demasiado". En este caso, Julita, no había tomado éxtasis pero le habían operado el segundo ojo ese mismo día y estaba muy sensible a la luz. 

Charlamos toda la tarde, nos pusimos al día con los chismes, comimos, yo miré tele mientras ella creía estar mirando para el lado donde estaba el TV. Yo me burlé de sus ojos que parecían uno el de un gato, así con la pupila bien chiquita, y otro...como si se hubiera mandado alguna sustancia misteriosa, así, bieeeennn dilatado.  


Casi a las 9 pm (amorticé la visita en lo de mi amiga y me quedé largo y tendido) apareció su mamá, que es igual a la ella pero más buena, y nos contó que se iba a ganar una cocina nueva. 


"Una cocina nueva?", preguntamos ambas. "Sí" contestó Gabriela sacudiendo el envoltorio de la masa para tartas hojaldrada de La Salteña. "Si ustedes me completan el formulario de Internet, me voy a ganar una cocina nueva!" 


Agarramos la laptop rosa de Gabriela y empezamos a rastrear la página de La Salteña y comenzamos a completar los datos, bah, Julia quiso hacerlo:


"Grbiwla" (Gabriela) puso

Blonda - Che Juli...querés que lo escriba yo?

Julia con la cabeza prácticamente pegada al teclado - Naaa, yo puedo mirá!


"msda hoja´dfrada" (masa hojaldrada) escribió.


Tomó casi 30 minutos que Julia completara la solicitud del concurso, mientras tanto madre e hija discutían sobre cómo sería la nueva cocina:


"Y le pedimos una de esas heladeras plateadas con coso que escupe hielo", decía Julia


"No, quiero una cocina toda blanca", replicaba su madre


"Ay mamá, blancos son los sanatorios", argumentaba Julia


"Callate que la que cocina acá soy yo, vos nunca haces nada", se quejaba Gabriela


"Ay...hago tortas...a veces", se defendía Julia gritándole a la pared...pobre, ella creía que ahí estaba su mamá


Cuestión que el "intercambio de opiniones" sobre la cocina nueva se convirtió en una disputa casi a los gritos sobre una cocina inexistente. Y yo al medio intentando reparar los errores de tipeo de mi amiga. 


Entre gritos y gritos puse ENTER y me salió un cartel donde decía que la página estaba inactiva y que probara luego:

Blonda entre gritos - Chicas...chicas...JULIAAAAAAAAAAAAAAAA no anda esto che y yo ya me tengo que ir...


Julia y su mamá me despidieron entre reproches culinarios y yo rajé a la paz de mi hogar...

Cuando llegué a mi casa pude oler que desde la cocina mi mamá preparaba una rica tarta de jamón y queso:



Blonda alegre de estar en su hogar - Mmm que rico mami!


Mami - Ay! Gracias hija! la masa es de La Salteña y tiene una promoción para ganarse una cocina nueva. No queres completar los datos en la compu? Capaz que ganamos y podemos cambiar el horno!


Turututu pá! (escuchenlo)



Blonda.

3 comentarios:

Prima Limón dijo...

Jajajaj. Me encantó. Y sobre todo la implementación del tutú pashh! xD

Odios Normales dijo...

JAJAJAJA.
Ni que ya se hubieran ganado la cocina.

juliju dijo...

la persona que deberia ganarse una cocina nueva seria aquella que se la banca y cocina todo cacero, hasta la masa!