9 de marzo de 2010

Chau Hippieniñera! Hola Blondaniñera!

Cuando me propusieron cuidar a Mateo acepté porque era un trabajo temporal. Era sólo por un mes mientras su niñera oficial Ceci (Sssesi) estaba haciendo hippiededo en el norte y su padre todavía no entraba en las suyas. 
Al principio me pareció una buena idea porque para mi, que soy anti niños, ese tiempo era lo máximo que podría soportar un chico ajeno, propio, prestado, lo que fuere (ya una tarde con un chico para mi es todo un sacrificio)

Mi trabajo era cuidar que Mateo no se electrocutara, no se ahogara, no fuera secuestrado por traficantes de niños o se muriera de hambre durante un plazo de 7 largas y diurnas horas. Si bien desde el primer día de trabajo le aclaré que su padre sólo me pagaba para que no le sucediera nada de lo que enumeré arriba y que yo no iba a ser su bufón personal (porque para eso debería pagarme casi el doble), sin darme cuenta empecé a buscar jueguitos en internet para instalar a mi celular e innovarlo con una carrera de F1 o con un pinball virtual, le llevaba libros, juegos de mesa e inventaba historias para entretenerlo.

Hace unos 20 días terminé mi trabajo. Mateo partía a Mar Azul con su papá y yo volvía a dormir toda la mañana. Esteban me había dicho que se iba a comunicar conmigo a la vuelta para ver si trabajaba un poco más hasta que Sssesi volviera de hacer dedo y se decidiera por su trabajo de moza en un bar acorde a su hippismo o su labor como hippieniñera. Acepté pensando que podría "bancarme" un par de mañanas más hasta que Sssesi se decidiera que hacer. Si Sssesi se borraba, yo me borraba con ella porque...Yo? Niñera? Ni en pedo. 



Una semana luego de la partida de Mateo había cambiado radicalmente de opinión. Yo quería que él volviera, yo quería cuidarlo y yo quería que Sssesi optara por su trabajo de hippiemoza y se desapareciera del mapa. Ella no lo entendía como yo, ella no se reía con él como yo, ella seguro que no lo disfrutaba tanto como yo. Ella no lo quería tanto como yo. 

Efectivamente a mi no me interesaba seguir siendo niñera. A mi me interesaba seguir siendo la niñera de él. Me pasé 15 días hablando del pequeño infante a quien tolerara escucharme. Lo extrañaba y no me daba cuenta: Rememoraba mis mañanas con él, miraba vidrieras de juegueterías, pasaba por la puerta de su casa y extrañaba no estar entrando para verlo. 
Me costó noches mirando al techo entender que, aunque no quisiera admitirlo, me había encariñado tremendamente con el chico.

Hace unos días me sonó el teléfono:
Esteban - Gala volvimos. Querrías seguir viniendo?


Blonda - Síííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí...ejem ejem...digo: Se Se, podría ser... - y pregunté angustiada - Por unos días?


Esteban - No sé...venite mañana y te explico bien...porque..vos...tendrías ganas de quedarte de forma permanente?


Blonda ya sin disimular - Al fin me lo pedís. Obvio que quiero. Lo adoro. 


Mis plegarias habían sido escuchadas. Ssesi había elegido el trabajo de hippiemoza. Chau Sssesi Hippie Manualidades! Hola Gala!
La cita reencuentro con Mateo era en la puerta izquierda de la escuela Mariano Moreno. Yo, que suelo ser muy impuntual, llegué 5 minutos antes de que sonara la campana. 

Se me revolvía el estómago, un poquito porque era la primera vez que estaba en una primaria y no estaba vestida de guardapolvo y otro poquito porque me moría de ganas de volver a verlo. Era el segundo día de clases y todavía había padres babosos con cámaras de fotos esperando que sus hijos salieran todos transpirados. Era el segundo día de clases y mi primer día como niñera oficial de Mateo.

Sonó la campana. 
Una manada de enanos apareció por la puerta a los gritos. Y mi enano? Yo levantaba el cogote buscando a mi correspondiente enano. 
Lo ví a la distancia levantándose con un dedo los lentes que se le resbalaban por la nariz y buscándome preocupado:


Blonda - Enano! Acá nene!


Me sonrió con sus paletas torcidas de conejo y vino corriendo agitando una caja de té.


Mateo - Mirá! Es una mini cancha de fútbol.


No me importo que midiera 1,45 y tuviera que agacharme para besuquearlo, no me importo que hicieran 40º de calor y el pibito estuviera chorreado de agua, no me importo que se hiciera el difícil: Incliné mi 1,75 m y le estampé un tremendo beso en el cachete.

Blonda - No sabes todos los jueguitos nuevos que tengo en el celu para que probemos.


Mateo - No sabes todo lo que tengo para contarte de las vacaciones. 


Tomé su pegajosa y mugrienta manito y cruzamos la calle mientras me bombardeaba con preguntas sobre todo lo que nos rodeaba.


Me sonreí y lo miré mientras hablaba sin parar. 


Ahora sí. 

Era todo mío.

5 comentarios:

HP dijo...

me parece genial señorita gala, la felicito por el testo y la nueva adquisicion humana.

ahora que sos oficial puedo ir a ayudarte, de paso le enseño cosas al chico.

Herr professor infantil... te imaginas!!!
siiii

Pura Suerte dijo...

Ehh puto la onda era no comentar más.

Uy! comenté...

pd: lo de "bufón personal", tiene copyright.

Prima Limón dijo...

Juaz! Te encariñaste con el pedejooo! Interesante. Yo soy bastante odiosa también, pero no sé, capaz algún día me pase lo mismo. xD

juliju dijo...

waw blonda de niñera permanente, jamas lo hubiera imaginado. Me parece fantastico!

Pura Suerte dijo...

Cito a Bart:
"¿ganaste todo ese dinero por ver televisión y comer galletas?"

http://www.lossimpsonsonline.com.ar/capitulos-online/espanol-latino/temporada-8/capitulo-17/