31 de marzo de 2010

Según el obrero soy una "linda mamí"

Como habrán leído en mi posteo anterior, la gente cree que tengo más años de los que ya cargo en realidad. Me empecé a preocupar cuando Gordita, la de la obra social, me dio un promedio de 25 años. Pero la cosa empeoró el otro día cuando lo fui a buscar a Mateo a la escuela.


En el camino a tomarnos el colectivo, el pequeño niño me dio su manito para cruzar la congestionada cuadra. En general yo evito darle mi mano porque la suya siempre está pegajosa y llena de mugre, pero como había mucho tráfico lo dejé que se colgara de mi y cruzamos.
Cuando estábamos llegando a la vereda de enfrente, donde había una obra en construcción, intenté soltar el pibe pero como estaba tan pegajoso no pude así que, resignada, seguí caminando mientras los mocos, la mugre y los microbios se iban traspasando de su mano a mi mano. Cuando pasamos por delante de la obra pasó lo inevitable:


- Mamasaa vení a comer asado!
- Preciosaaaaaa
- Que rica que estas
- Que pechugas
- Bla bla
- Guanacadas varias
- Silbidos

Para que no crean que me estoy agrandando quiero aclarar que a TODAS las mujeres del mundo, sean un palo o un tanque, les gritan lo mismo. Para los obreros no hay distinción, todas somos PRESSSIOSAS. 
Todos los piropos me pasaron por inadvertidos, nada nuevo, ninguna novedad, ninguno original...hasta que me gritaron:


Sr. obrero - QUE LINDA MAMÍ QUE SOS! QUISIERA TENER UNA MAMI ASÍ!

Blonda - QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?????? ASSUDHDSUHDSUHSSHYAHBASSUH!


Yo..yo..no...lo..puedo..creer..en serio? en serio parezco una madre? En serio parece que puedo ser madre de un chico de 8 años?

EN SERIO PAREZCO UNA MADRE DE UN PIBE DE 8 AÑOS?! 

SI TUVIERA UN HIJO DE 8 AÑOS TENDRÍA QUE HABERME EMBARAZADO A LOS 12 AÑOS, Y SI BIEN EL OBRERO NO LO SABE, YO A LOS 12 AÑOS NO CONTABA CON LOS REQUERIMIENTOS FÍSICOS NECESARIOS PARA QUEDAR EMBARAZADA...(osea..ya saben...eso...osea)


Me indigné, me indigné con mi 1.73 de alto y con mi cara, que hasta el momento yo creía que delataba mi edad porque tengo carita de nenita, pero ahora al parecer tengo cara de "mamita de nene de 8 años".
Me indigné con el mundo y sobre todo con el obrero boludo ese que si me hubiera escuchado hablar (putearlo en su caso) se hubiera dado cuenta, por mi voz de chillona, que tengo 20 años y medio, pero por respeto al menor que me acompañaba, me puse roja de la bronca y seguí caminando sin emitir ni una sola guarangada e intentando no demostrar mi mal humor debido al incidente "obreroboludo". No quería que el chico notara mi bronca. Temía que me preguntara cosas o que simplemente viera como me afecta la confusión con mi edad. Creo que me salió bastante bien, me parece que Mateo no sospechó que estaba enojada:

Mateo - Jijijiji! Viste lo que te...


Blonda - CALLATE O NO TE DOY DE COMER!


Mateo - ......


Seeeeee...creo que me salió bien...no se dio cuenta ni ahí que estaba enojada...





25 de marzo de 2010

La burocracia de la obra social

Resulta que hace más de 3 meses me robaron la cartera. See...me robaron, me tiraron al suelo y yo me quedé lloriqueando en el pasto mientras dos muchachitos huían en moto con mi hermosa cartera multicolor llena de cosas importantes, como por ejemplo, la crema para la conjuntivitis de mi perro. Entre mis pertenencias se encontraba mi carnet de la obra social, que por experiencia propia, les recomiendo a todos que lo lleven colgado del cuello las 24 hrs porque si te pasa algo la ambulancia no te levanta si no tenes el carnet de la obra social. Posta. 

Bueno cuestión que con 20 pesos, la crema para conjuntivitis y las llaves del auto, también se fue mi carnet.

Me dirigí a la sede de la obra social de la UNR para pedir un nuevo plástico violeta con mis datos.

JA! y yo que pensé que me hacían en el momento: "claro, cuánto tiempo tardan en agarrar un plástico, perforarlo con mis datos y configurar en la pc que, ahora, ese plástico pertenece a mi persona?" 

JA BOLUDA! Tardan nada más y nada menos que 3 meses con 12 días. 

Además tuve que completar 3 formularios, pagar 20 pesos (sí porque cuesta 20 pesos un plástico pedorro) y que mi mamá fuera a acreditar mi identidad porque al parecer mi DNI, su DNI y mi partida de nacimiento no son suficientes como para acreditar que soy hija de mi madre:

Blonda - Hola, sí, qué tal? Vengo a buscar el duplicado de mi carnet.


Empleada con cara de globo mal inflado - Ayy estos chicos que pierden todo...


Blonda - No lo perdí. Me lo robaron. Si ser arrastrada por una moto media cuadra le parece "pérdida" tenemos diferentes concepciones de lo que significa la palabra. 


Empleada con cara de globo mal inflado - Ay que horror. A ver dame el papelito que ya te lo busco.


Tardó unos escasos 15 minutos en encontrar mi plástico en un grupo de 50 plásticos agrupados en orden alfabético. Un récord. 

Empleada con cara de globo mal inflado - Acá tenes querida, esperame que corroboro los datos con la PC a ver si pusieron bien la información en la tarjeta. 

Ticki ticki ticki ticki (teclado)...


Mientras esperaba que Globita corroborara los datos, me puse a chusmear su escritorio y pude ver que tenía apoyada sobre la pata de la lámpara una biblia abierta en la página de los Corintios y sostenida con un brochecito para que no se le cerrara. Un detalle nomas. 

Globita - Listo. Está...todo....pará! Cuántos años tenes vos nena? Porque acá me figura como menor de 21. Esto está mal...A ver si lo puedo corregir sin tener que hacer uno nuevo...


Blonda a punta de meterle la biblia en la boca - No está mal. Soy menor de 21. 


Globita - Jajaa...en serio?


Blonda la recon... - Sí! Tengo 20 y medio! (en serio)


Globita - Ay! yo pensé que eras mucho más grande.


Blonda - mucho cuánto?


Globita - 24 o 25 capaz Jajaja! 

Blonda - ....

Globita - Tomá linda! Ay que despistada que soy. Será tu altura!


Blonda - .....


Tomé mi plástico violeta duplicado, perforado correctamente con mi apellido bien escrito y salí de la sucursal. Conduje a mi casa y:


Mami - Y? Te dieron el carnecito Pastelito? (mi mamá me dice así)


Blonda - Sí, y me enteré que soy un pastelito que expiró en el 89' Estoy hecha mierda. 






BLONDA..........

18 de marzo de 2010

La ortodoncia con dientes

Estuve prácticamente una semana mandándole mails a una profesora para que, finalmente, accediera a darme a mi y a mi amiga Barbi, una clase de consulta para aclarar unas dudas pre examen. 

La cita fue confirmada para el Jueves a las calurosas 12 del mediodía en su oficina del centro. Por qué no en la facultad donde usualmente se dan las clases de consulta? Porque la profesora considero que "ya que nosotras y ella andábamos en el centro, para qué irnos hasta la lejana Siberia?" cofcofvagacofcof.


A las 12 candentes estábamos en la puerta de la oficina 109. A la 1 menos 20 aproximadamente llegó la profesora. Menos mal que había unos cómodos sillones para esperarla sino mi mal humor se habría acrecentado más de lo que ya lo tenía. 


Profesora vaga - Disculpen chicas es que estaba en una reunión, pasen pasen!


Entramos a la oficina. Era una pequeña habitación de unos 3 x 3 metros con un escritorio que no combinaba con las sillas y con unas sillas que no combinaban entre ellas. El monitor de la PC tenía más culo que un televisor del 83' y las paredes eran placares de madera marrón barnizado que le daban la sensación de que se nos caían encima. Por la ventana se veía un edificio con sus respectivos balcones con la ropa colgada: Un par de medias, una camiseta de Argentina, un calzón y un triciclo de niño. El aire acondicionado no estaba encendido. Hubiera querido que sí, no por el calor, si no por el condesado olor a cigarrillo Jockey Box que había en la atmósfera. 

La profesora pidió disculpas por el desorden y nos alcanzó dos sillas para acomodarnos y comenzó a hablar para jamas parar:


Profesora vaga - Bueno, a lo que apunta Lozano en este texto es explicar el concepto de Semiosfera. Es un concepto que...glup glup glup spuaj splash puajjjj iuujjjj*

Tuvo que interrumpir su intelectual explicación porque de la nada sus dientes comenzaron a resbalarse por su boca y un hilo de baba cayó por la comisura de sus labios. En un intento desesperado de sostenerse la dentadura, jaló con ambas manos los dientes de nuevo a la rosada dentadura mientras unas gotitas de escupida mojaban el teclado, el monitor y, no llegué a ver si nuestros apuntes también. 


Quiero imaginar que Barbi y yo pudimos disimular la cara de asco que nos causó la situación. En unos primeros micro segundos no entendí lo que estaba pasando. Simplemente había parado de hablar y su lengua se trababa. Cuando vi que sus dientes le llegaban a la pera, comprendí "que la barandita que sostiene los labios para que no se caigan para adentro" tenia unos tornillos flojos. 


Cuando pudo lograr acomodar sus incisivos de nuevo en su lugar, rió nerviosa y argumentó: 

Profesora vaga y ahora desdentada - Ay! Chicas disculpen, pasa que tengo una muela rota y el doctor me hace usar este paladar.

Nosotras con la boca (con dientes de verdad) en el suelo del asombro/repugnancia - Claaaaaaaaaro, claro...Qué decía Lozano? 


Intentamos como pudimos seguir con la clase aunque en mi mente ya no rondaban preguntas sobre Semiótica si no más bien preguntas odontológicas:


Qué clase tratamiento con un paladar se le da a alguien que tiene una muela rota?
Existen paladares con dientes incrustados?
No venden más Corega en las farmacias?
Los dientes postizos...se pueden cepillar o se lustran?
Si muerdo una manzana...los dientes se le quedan pegados?


Me costó mucho que esas preguntas no se me escaparan y si me fluyeran las que tenían que ver con Lingüístas. Me habrá explicado mucho sobre Semiótica, pero esas preguntas siguen rondando por mi mente.


El resto de la clase en la micro oficina se dio con normalidad. Estuvo muy considerada con todas nuestras dudas. Nos aclaro un par de temas y nos oscureció otros. O sea, un fiftyfifty de productividad tuvo la clase. 

Con Barbi pudimos aguantarnos la risa solo cuatro cuadras. Igual creo que nuestras carcajadas llegaron a la oficina 109

Pobre profesora vaga desdentada, no tendría que haber tenido vergüenza de admitir que usa dentadura postiza. Hubiera sido más honesto, honrado y menos bochornoso decirnos la verdad que contar esa historia bizarra y sin sentido. Si lo hubiera hecho, a lo mejor, se ahorraba ser protagonista de esta historia....... SI EH??????????????????!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


BLONDAAAAAAAA! con todos sus dientitos =D

*(elegí pintar de color verde musgo para representar lo desagradable de la situación) 


9 de marzo de 2010

Chau Hippieniñera! Hola Blondaniñera!

Cuando me propusieron cuidar a Mateo acepté porque era un trabajo temporal. Era sólo por un mes mientras su niñera oficial Ceci (Sssesi) estaba haciendo hippiededo en el norte y su padre todavía no entraba en las suyas. 
Al principio me pareció una buena idea porque para mi, que soy anti niños, ese tiempo era lo máximo que podría soportar un chico ajeno, propio, prestado, lo que fuere (ya una tarde con un chico para mi es todo un sacrificio)

Mi trabajo era cuidar que Mateo no se electrocutara, no se ahogara, no fuera secuestrado por traficantes de niños o se muriera de hambre durante un plazo de 7 largas y diurnas horas. Si bien desde el primer día de trabajo le aclaré que su padre sólo me pagaba para que no le sucediera nada de lo que enumeré arriba y que yo no iba a ser su bufón personal (porque para eso debería pagarme casi el doble), sin darme cuenta empecé a buscar jueguitos en internet para instalar a mi celular e innovarlo con una carrera de F1 o con un pinball virtual, le llevaba libros, juegos de mesa e inventaba historias para entretenerlo.

Hace unos 20 días terminé mi trabajo. Mateo partía a Mar Azul con su papá y yo volvía a dormir toda la mañana. Esteban me había dicho que se iba a comunicar conmigo a la vuelta para ver si trabajaba un poco más hasta que Sssesi volviera de hacer dedo y se decidiera por su trabajo de moza en un bar acorde a su hippismo o su labor como hippieniñera. Acepté pensando que podría "bancarme" un par de mañanas más hasta que Sssesi se decidiera que hacer. Si Sssesi se borraba, yo me borraba con ella porque...Yo? Niñera? Ni en pedo. 



Una semana luego de la partida de Mateo había cambiado radicalmente de opinión. Yo quería que él volviera, yo quería cuidarlo y yo quería que Sssesi optara por su trabajo de hippiemoza y se desapareciera del mapa. Ella no lo entendía como yo, ella no se reía con él como yo, ella seguro que no lo disfrutaba tanto como yo. Ella no lo quería tanto como yo. 

Efectivamente a mi no me interesaba seguir siendo niñera. A mi me interesaba seguir siendo la niñera de él. Me pasé 15 días hablando del pequeño infante a quien tolerara escucharme. Lo extrañaba y no me daba cuenta: Rememoraba mis mañanas con él, miraba vidrieras de juegueterías, pasaba por la puerta de su casa y extrañaba no estar entrando para verlo. 
Me costó noches mirando al techo entender que, aunque no quisiera admitirlo, me había encariñado tremendamente con el chico.

Hace unos días me sonó el teléfono:
Esteban - Gala volvimos. Querrías seguir viniendo?


Blonda - Síííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí...ejem ejem...digo: Se Se, podría ser... - y pregunté angustiada - Por unos días?


Esteban - No sé...venite mañana y te explico bien...porque..vos...tendrías ganas de quedarte de forma permanente?


Blonda ya sin disimular - Al fin me lo pedís. Obvio que quiero. Lo adoro. 


Mis plegarias habían sido escuchadas. Ssesi había elegido el trabajo de hippiemoza. Chau Sssesi Hippie Manualidades! Hola Gala!
La cita reencuentro con Mateo era en la puerta izquierda de la escuela Mariano Moreno. Yo, que suelo ser muy impuntual, llegué 5 minutos antes de que sonara la campana. 

Se me revolvía el estómago, un poquito porque era la primera vez que estaba en una primaria y no estaba vestida de guardapolvo y otro poquito porque me moría de ganas de volver a verlo. Era el segundo día de clases y todavía había padres babosos con cámaras de fotos esperando que sus hijos salieran todos transpirados. Era el segundo día de clases y mi primer día como niñera oficial de Mateo.

Sonó la campana. 
Una manada de enanos apareció por la puerta a los gritos. Y mi enano? Yo levantaba el cogote buscando a mi correspondiente enano. 
Lo ví a la distancia levantándose con un dedo los lentes que se le resbalaban por la nariz y buscándome preocupado:


Blonda - Enano! Acá nene!


Me sonrió con sus paletas torcidas de conejo y vino corriendo agitando una caja de té.


Mateo - Mirá! Es una mini cancha de fútbol.


No me importo que midiera 1,45 y tuviera que agacharme para besuquearlo, no me importo que hicieran 40º de calor y el pibito estuviera chorreado de agua, no me importo que se hiciera el difícil: Incliné mi 1,75 m y le estampé un tremendo beso en el cachete.

Blonda - No sabes todos los jueguitos nuevos que tengo en el celu para que probemos.


Mateo - No sabes todo lo que tengo para contarte de las vacaciones. 


Tomé su pegajosa y mugrienta manito y cruzamos la calle mientras me bombardeaba con preguntas sobre todo lo que nos rodeaba.


Me sonreí y lo miré mientras hablaba sin parar. 


Ahora sí. 

Era todo mío.

3 de marzo de 2010

De donde venimos?

 

Le dedico esta historia a aquellos dos infantes que padecieron conmigo aquella tarde.
 

Todo comenzó a la salida de la escuela Roque Saenz Peña por allá en el año 1997 creo, supongo, cuando yo cursaba 2do grado, creo, supongo. Mi mamá siempre llegaba tarde a buscarme y me dejaba esperando como hasta las 6 menos 10 cosa de que yo me pusiera muy nerviosa pensando que no llegaba a mi casa para ver Chiquititas. Sí, yo iba a la primaria en el turno tarde porque, como una vez mi mamá explicó: "si la chica hubiera tenido que ir a la mañana a la escuela sería analfabeta porque yo nunca me hubiera levantado para llevarla". Por motivos que desconozco, pero sospecho que deben haber sido similares, tenia otros 17 compañeritos que iban conmigo a la tarde.
 
Esa semana mi mamá no llegó tarde a buscarme y no solo eso sino que, además la empecé a encontrar socializando con otras madres, lo cual era todavía aún más inusual debido a que mi mamá odiaba charlar con madres sobre hijos. Pero esa semana no se habló de hijos:

"vos la tenes?" "nono, la alquilo en el video de la esquina" "y donde la ven?" "en casa se puede yo tengo vhs"
 
Las otras dos madres cómplices de las charlas eran Nora y Graciela, mamá de Luciana y Guido, respectivamente.
 
Una tarde de casi otoño cuando salí de la escuela la mamá de Luciana, que se destacaba por ser bastante gritona, le ofreció a mi mamá que yo fuera a su casa a tomar la leche. Luciana y yo, pese a ser pequeñas ingenuas y bastante idiotas, notamos la falsedad de la conversación al instante pero como el soborno era tan tentador nos dejamos llevar por las señoras.
 
Ir a lo de Luli, que vivía a escasos 100 metros de mi casa, era pasarse la tarde tomando la leche con vainillas, mirando los dibus y armando casitas con los almohadones del living. Pero esa tarde no. Esa tarde todo iba a cambiar.
 
Estábamos planeando la jornada de juegos en lo de Luli cuando sonó el timbre y en la escalera apareció mi archienemigo namber one Guido. No le pegaba tanto a Luciana como me pegaba a mi, pero sospecho que a ella tampoco le simpatizaba mucho el pibe porque abrió los ojos como dos nueces y lo miró muy mal. La cara de Guido revelaba que lo habían llevado a la rastra y todo se tornaba cada vez más extraño.
 
"Vengan chiiiicos, siéntense acá en la mesa, ya les traigo la leche y vamos a ver una peli que les parece?", dijo la mamá de Luli. "No, ahora empieza Chiquititas", contestó la niña. "Dije que vamos a ver una peli" sentenció Nora y fin de la discusión. Ibamos a ver la peli.


Nos sentamos en la mesa redonda con vidrio y mantel de flores de plástico, porque Nora decía que con las tazas de gatitos rayábamos el vidrio, y un vhs de Gativideo comenzó a proyectarse en el TV.

Los tres nos miramos resignados, nos encogimos de hombros y decidimos en silencio disfrutar de la función. A nuestras espaldas Nora y Graciela, se miraban tensas y se cuchicheaban cosas al oído. A la mitad de la película (pero aquí la historia se distorsiona porque después de la parte donde "se hacen los bebés" ya ni me acuerdo de qué color eran las paredes) creo que llegó mi mamá y se sumo al dúo nervioso a nuestras espaldas y comenzaron a fumar compulsivamente. Insisto, esta parte de la historia es confusa porque los espermatozoides con galera iban camino a conquistar a la Srita Ovulo y corrían carreras de natación a lo largo de las trompas de falopio.
 
32 minutos más tarde la leche se había enfriado, las vainillas estaban intactas y nuestras vidas habían cambiado para siempre. La boca de los 3 nos llegaba al suelo y nosotras mirábamos horrorizadas a Guido y Guido nos devolvía la mirada. La cara de Guido que se caracterizaba por ser amenazante y tener las cejas fruncidas y la boca esbozando bronca, parecía la de Macaulay Culkin, en mi pobre angelito, cuando se pone loción después de afeitarse.

Mi mamá, con la sutileza de un elefante, preguntó: 

Madre con mucha nicotina encima - Y? qué les pareció? Les gustó? Alguna pregunta? No eh? Bueno bárbaro. Vamos a casa Gala.

No me despedí de mis amigos, no quería, no se veían igual, eran óvulos y espermatozoides (y en este caso esos espermatozoides tenían la cara del diablo que me golpeaba en la escuela), mi boca seguía abierta y creo que hasta se me había secado. Los 100 metros y los 12 pisos hasta llegar a mi casa fueron los más silenciosos que pasé con mi vieja. Me llevó tensamente de la mano y no pronunció palabra alguna. Cuando llegamos a mi casa le contó a mi papá que habíamos visto LA película y él, que siempre fue más sutil que mi mamá, vino y me preguntó casi con lágrimas en los ojos:
 
Papá Julio - Entendiste Gali?
 
Ahí cerré la boca y asentí con dulzura. Luego con los años mi Papá tuvo valor para contestar algunas preguntas incoherentes de mi parte sobre el tema. Pero mi mamá no volvió hablar del tema nunca más. Y cuando digo nunca más, digo nunca más.

Epílogo: Me costó un par de días volver hablar con mis compañeros sin decir cosas como "pero...pero...y entonces...pero...yo...no se...cómo?...y...", pero pronto dimos por agotado el tema y volvimos a lo de siempre: meriendas, gatitos, dibujitos y casitas con almohadones. Aunque algo había cambiado.