6 de diciembre de 2010

100 cosas que odio parte IX


10 cosas que odio en el cine:

- La gente que aplaude cuando termina la película.
- Las parejitas que se chupetean con ruido en el medio de la función.
- Las mujeres que se producen como si fueran a una fiesta. Vas al cine loca, bajá un cambio.
- Los precios escandalosos .
- Que la gente se haga la viva y se cambie de asiento por uno mejor pensando que nadie va a venir y cuando llegas y reclamas tu lugar, el colado se queja. 
- Que cuando termina la película todos salen corriendo como si estuvieran por meterle una bomba molotov a la sala. Bancá un cachito! Mirá un poquito los créditos o al menos NO ME PISES!.
- Las pibitas que gritan "POTRO" cada vez que el actor bonito aparece sin remera.
- Los adolescentes que van a charlar.
- El que tose y no hace nada para evitarlo.
- Los inquietos

Nota de autor: Notese que no dije nada de los que hablan porque si susurran está todo bien. 

29 de noviembre de 2010

Los fideos caseros

Para seguir el hilo de este posteo, recomiendo leer previamente este otro.


Nunca pensé que conseguir una receta para hacer fideos casero fuera tan complicado. Igual no me crean tanto porque lo que yo defino como "complicado" en realidad no fueron más que 20 minutos revisando páginas web en busca de la receta perfecta. Y, en realidad, no encontraba nada porque yo no estaba buscando con las palabras correctas. 
Me aparecieron muchísimas páginas que explicaban cómo hacer fideos. Es decir, te decían que debías poner la olla a hervir, agregarle aceite y sal, luego tirar la cantidad de fideos que uno quisiera y que cuando estuvieran blanditos o se pegaran a la pared, los sacabas con un colador y le agregas manteca, crema o salsa de tomate EN LATA! porque tampoco te explicaban cómo hacer la salsa. 


Finalmente encontré una que no sólo me proveyó de los datos que necesitaba, sino que además mientras leía la preparación que describían, podía recordar a Silvio amasando la masa, estirándola y cortándola mientras tarareaba un tanguito por lo bajo. Leí otras que decían casi lo mismo, pero esa sensación solo la tuve con esa receta.


Esta noche vuelvo a la cancha. Después de un año y 1 mes y 20 días voy a hacer fideos caseros con salsa de tomate (casera también). Me pondré su delantal, sacaré la PastaLinda, mezclaré ingredientes, amasaré y los cocinaré. Tal vez lagrimeé un poco, quién sabe, pero lo voy hacer. No más dilataciones, no más excusas. 


Mi mayor miedo es que no me queden como le salían a él. Si al final de todo el proceso me siento y no tengo de nueva esa sensación que tuve al encontrar la receta...no sé...no sé si estoy lista para tal desilusión.

16 de noviembre de 2010

El cruel sexo opuesto I

Previo a este relato se recomienda leer el posteo previo.


Francisco y yo nos conocimos el día que vino a señarme un viaje para ir a ver una banda a Buenos Aires. Llegó a mi casa al mediodía junto a otros amigos y yo los esperé en mi living, vestida a lo "casual" es decir con un jean, alguna remerita de algodón y calculo que con el pelo atado y la cara lavada. 


Francisco abonó su seña, charlamos sobre el viaje, pautamos el encuentro final el día del recital y abandonó mi casa.


Unas dos semanas más tarde salí una noche a tomar unos aperitivos (?) con mis amigas a un bar nocturno al que acostumbramos ir. Yo, en esta ocasión, portaba un vestido que dejaba poco a la imaginación, estaba más pintada que una puerta y el pelo lo tenía planchado y peinado. 


Con "aperitivo" en mano me dispuse a dar vueltas por el lugar y me encontré a Francisco bailando en el medio de la pista:


Yo - Hola!
Francisco - Hola... - Dijo el chico con cara de asombro.
Yo - Cómo andas che! Ansioso por el viaje?
Francisco - Te conozco? - Preguntó el muchacho
Yo - Emm...sí...me señaste el viaje hace un par de días...Vos le dejas plata a la gente en su casa y no te acordas de ella después? - Respondí yo con mi mejor cara de orto. 
Francisco - Jaja! Sí! ya sé quien sos perdón! - Se disculpó Francisco y agregó: - No te reconocí porque ahora estás linda!


Seguir narrando la conversación después de ese comentario sería absurdo porque como pude me despedí, me alejé 30 pasos y me quedé mirando una bola de cristal 10 minutos mientras la frase me retumbaba en la cabeza.


Qué me quiso decir? Deberé vivir con un vestido cortito y super maquillada toda la vida para ser bonita?









El cruel sexo opuesto - Introducción

Cuando fundé (?) este blog me prometí a mi misma nunca hablar de hombres por dos motivos básicos. Uno es porque es el tema más cliché del mundo blogger. Dos porque, además de no aportar nada al debate de los sexos, no quería ponerme en evidencia sobre mis problemas con los masculinos. 


Pero en los últimos meses me sucedieron dos acontecimientos con dos muchachos diferentes que son historias, según algunos amigos, que hay que contar.


Previamente a la narración de ambos vale aclarar que ambas historias no son con novios/pretendientes/amigos. Son con dos chicos con los que coincidí en una conversación y sin tener ningún tipo de relación con ellos o interés sobre su persona, lograron hacerle una marquita a mi ego. 

9 de noviembre de 2010

Una cortita de mamá

Contexto: Mamá y yo comiendo helado en el sillón mientras miramos banalidades en TV:


Yo - Está re bueno ese, lástima la cara de boludo que tiene...
Má - Seee...hay que aplicarle la ley de Tabuada
Yo - Qué es eso?
Má - Hay que taparle la cara con la almohada!



2 de noviembre de 2010

Pero si es un nene!

Tengo algunas amigas que tienen hermanos y hermanas algunos años menores que ellas. 
Entre los más destacables puedo nombrar a Julián, a Violeta y a Luca. No se si son "destacables" o son los que más me hacen sentir vieja. 


A Juliancito lo conocí cuando recién empezaba la primaria. Era un mocosito de pantalones rotos y sucios que escupía cuando hablaba y no tenía un diente en su lugar en toda su boca. 


A Violeta la vi nacer porque conozco a su hermana Camila desde la primaria y fui testigo de su evolución desde la panza. Mis recuerdos más firmes son de la época de Barbies de Viole y de los cuadernitos con maripositas. 


Con Luca nunca tuve mucha relación porque lo veía poco, era un rubiecito petisito con rulos abundantes que nos pateaba las canillas a su hermana Julia y a mi en los recreos de la escuela para que le diéramos plata.


Estamos hablando de un Juliancito de 7 años, una Violeta de 9 y un Luca de 14. 


Bueno en el último mes me enteré que el pequeño Juliancito ahora tiene 15, entró en el grupo de waterpolo del club, que tiene más músculos que Ricardo Fort, que le raparon la cabeza los amiguitos como signo de inicialización en el equipo y que los fines de semana se va a "pijamas party mixtos" en Funes. Juliancito además tiene un facebook donde habla con los amigos a qué lugares piensan salir el finde y tiene fotitos muy lookeado en boliches de onda. Pero...Juliancito tiene 7 años!


Violeta que tenía 9 de golpe tiene cumpleaños de 15, usa taquitos y maquillaje, un día se hizo señorita, mide casi lo mismo que yo y está más buena que comer pollo con las manos. Ojito, tendrá 14 pero sigue siendo una nena!


Por último el pesado de Luca sigue teniendo la misma porra de rulos, creo que mide unos escasos centímetros más de lo que medía a los 14 pero ahora resulta que el muchachito se recibe este año del secundario. Descarado! Pero si hasta el otro día usabas ortodoncia!


Todo esto me hace pensar...Si ellos crecieron y están grandes, adolescentes y menos idiotas...Nosotras...estamos...(puchacomocuestadeciresto)...viejas?





27 de octubre de 2010

Pamela la Panadera

Resulta que este fin de semana pasado me fui a Catamarca al casamiento de una prima lejana de Santiago del Estero que se casaba con un catamarqueño. Así que allá partimos en patota y nos intalamos en un bonito hotel de alta categoría en el centro de San Fernando. 


Me pasé los 3 días en el hotel tirada al sol trabajando, estudiando, y por las noches con un cateter inyectado en la vena que me transmitía champagne como si fuera suero. 


Nunca había experimentado el sentimiento de no sentir hambre por el lapso de 3 días debido a que no paré de comer un segundo. Estaba comiendo todo el día, todo el tiempo, todo tipo de cosas. En 3 días no supe lo que era decir "mm que hambre que tengo".


Entre el desayuno americano del hotel, las cenas de ensayo del casorio y el casorio en sí, logré tenerle asco a la comida, a tal punto que ahora regresada a mi ciudad no he comido nada sólido en 2 días porque todo me hace sentir que voy a explotar.


Volviendo para Rosario hicimos una parada en Córdoba para pasar un día más con mi tío y tía y, porque no, seguir comiendo. 


Ayer al mediodía salimos con destino hogar, antes de llegar a la autopista mi madre me pidió que me bajara en una panadería y comprara...COMIDA! para el viaje. Así fue como llegué a la panadería "Azucena".


La panadería era de esas improvisadas adaptadas en un local que antes fue una oficina inmobiliaria. Era incómoda, con escaleras, con rincones inútiles y una planta de potus chantada al medio para que pareciera que lugar tenía vida. 
En las columnas metidas entre medio de mostradores había una cartulina en color rosa pegada en la pared con cinta scotch medio amarillenta y rezaba un "Feliz Primavera" con letra de maestra de primaria, trazos gordos en fibrón indeleble y florcitas hechas en papel mache. 


Me atendió Pamela que tenía un gorrito insulso manchado con harina y se le había corrido un poco para atrás y se le veían las raíces negras sobre el pelo rubio teñido. Pamela tenía mucho rubor sobre los cachetes y una sombra azul como sus ojos en los párpados superiores. 


Me preparó los sandwiches de miga con su mejor esmero y prolijidad. Me pidió disculpas por no tener una bandeja de cartón adecuada y recortó con una tijerita de escuela los bordes para que no sobraran. 

De fondo sonaba David Bisbal en una pequeña radio colgada de un estante, como si fuera ahí el único sitio donde enganchaba señal. 



Pamela terminó de envolver mis sandwichitos de palmitos y se acercó a la caja para cobrarme cuando sonó el teléfono del lugar.


Era la hermana de Pamela que quería saber como estaba Brian, el hijo de Pamela. Resulta que Brian hacía dos días que estaba con dolor de músculos y la noche anterior había empezado a tener fiebre. No mucha, pero temperatura. Así que Pamela esa mañana lo había llevado al médico y éste le dijo que no presentaba ningún síntoma raro, que le diera Ibuprofeno y que si con eso no mejoraba que lo volviera a llevar de nuevo al día siguiente. Por las dudas el médico le pasó su número de emergencias para que se comunicara si tenía alguna duda o si Brian empeoraba. Ese día no fue al jardín así que como ella tenía el turno de la tarde en "el negocio" dejó a Brian con la madre de ambas. Pese a que estaba enfermo Brian quiso hacer la tarea en lo de la nona y ella estaba muy contenta porque si el chico estaba con ganas de hacer cosas seguramente estaba mejorando. La hermana de Pamela opinaba que podía ser alguna intoxicación y entonces se pusieron a repasar lo que había comido el niño los últimos días. El viernes fueron a McDonals y comieron lo mismo, el sábado milanesas y ella sopa, capaz que se había agarrado algo ahí y ya el domingo el nene no había querido comer porque no se sentía bien. 
Esa tarde la tía de Brian iba a pasarlo a buscar por la casa de la abuela y luego de un paseo por la plaza lo llevaría nuevamente a la casa de Pamela para descansar y ver si mejoraba. Pamela esperaba que se pusiera bien para el día del censo porque tenían planes con los primitos después de que pasara el censista por su casa.  
Finalmente las hermanas se despidieron:


Pamela - Disculpame eh...! Son $ 16. 


Pero a esa altura a mi ya no me importaban los sandwiches, ni mi vieja calcinándose al sol adentro del auto, ni mis ganas de llegar a mi casa y ver a mi gato. Me había compenetrado tanto con la historia que ni siquiera me había molestado haber estado casi 8 minutos de reloj (el reloj de la pared blanco de plástico con bordes dorados me cantaba la posta) parada delante de un mostrador con migas esperando para que me cobrararan 8 mugrosos sandwiches de miga. No pude enojarme con Pamela por haberme hecho esperar! Quería saber cómo estaba Brian!


Nadie tiene el teléfono de la panadería "Azucena" en Córdoba Capital? Quiero saber si Briancito mañana va a jugar con los primos!

19 de octubre de 2010

Amor en graffiti

Mi vecina Andrea es probablemente una de las jóvenes más bonitas que yo haya conocido. Es de esas chicas que son lindas desde chiquitas y la vida les sonríe otorgándole una belleza exótica eterna. 

Andrea es 2 años más grande que yo, un poco más bajita que yo, mucho más culona que yo (¿quién no?), y por sobre todas las cosas mucho más rubia que yo (pero rubia posta, no rubia de mentirita). Durante toda su vida meneó por los ascensores de mi edificio ese largo cabello rubio rapunzel y una sonrisa contagiosa.

Como corresponde, mi vecina rubia, durante toda su vida estuvo rodeada de pretendientes que se anclaban a la puerta de mi casa todos los fines de semana para ver si podían tener la oportunidad de sacarla al cine. Ella, muy viva, sabía elegir muy bien a sus novios de temporada y se permitía que la llevaran de paseo las noches de verano en ojotas hawaianas y una trenza larga hacía el costado.

Hace algunos años que el novio fijo es "El Colo". Nunca supe cómo se llama y creo que ni ella sabe, siempre le hemos dicho así entre todos los vecinos. El colorado es probablemente el más feo de todos sus novios pero sin duda el más despierto y con más neuronas. Es más petiso que ella (o al menos le llega al ras), tiene barba colorada y se corta el pelo bien rapadito. Si bien el muchacho cumple el rol de novio todo el año, cuando más se lo ve es de noviembre a marzo que se innagura la temporada de pileta en el edificio. Aparece con sus riskys rayban, se calza la mayita que le llega a las rodillas y se instala en la piscina a charlar con todas las viejas culo roto estiradas. 

Así es como todo el verano El Colo juega con los niños, ceba mates, cuenta anécdotas, le saca mano a quien las viejas quieran criticar, unta crema lociante en el culo prominente de su novia sin poner cara de baboso y se acuerda los nombres de todas las personas que habitamos esta mini comunidad. Esa es la táctica, muy eficiente, que tiene el petiso para que nadie lo delate con el portero por hacer uso del "solarium" sin ser propietario. Él nos compra a todos con sus buenos modales y sus anécdotas divertidas, sabe de qué le gusta hablar a cada persona. Con las viejas le saca mano al correo, a la limpieza de la calle y todas las jubiladas potentadas se ríen y le tiran besitos. Hasta a mi me ha comprado criticando a los del servicio de cable que sabe que yo tanto detesto.

Dejando de lado un poco al novio colorado seductor de viejas, Andrea tuvo otro gran amor en la juventud. Ese muchacho moría de amor por ella y lo demostraba gráficamente cada vez que tenía oportunidad: Cuando Andre cumplió 15 años le escribió toda la calle, le hizo unos dibujos enormes, y si la cuadra hubiera tenido más de 100 mts probablemente le hubiera escrito un poema o le hubiera pintado un cuadro. Ahí estaba el pibe, cada aniversario de noviazgo, cada cumpleaños, cada día de San Valentín, cada día de los novios con su gorrito de skater tirado en el suelo y garabateando frases melosas en un toque justo. Había mañanas que yo salía temprano a la escuela, todavía de noche, y lo veía gritándole a un auto que lo había interrumpido o no lo había visto y casi lo pisaba. Por ahí, si había mucho tráfico, el pibito se ofuscaba y rezongaba tirándole a los autos que pasaban las tapitas de aerosol.

Por algún motivo que la mini comunidad del edificio blanco desconoce, después de años de lidiar con dibujitos en la calle, una mañana de otoño amanecimos con la vereda escrita de rojo con una frase que rezaba algo así: GORDA TE AMO MUCHÍSIMO PERDÓNAME POR FAVOR!

Si bien no había firmas ni dedicatorias, por la caligrafía ya tan conocida por todos y el estilo compulsivo del chico de dedicarle cosas a la chica, dedujimos que nuestra vecina rubia lo había mandado a meterse los aerosoles en donde le cabieran. Efectivamente, Andre no asomó cabeza durante largos días y cuando lo hizo tuvo que comerse la cara de culo de portero que tirado tarde y noche con ácido sulfúrico, odex, esponja de acero y otras herramientas mortales, intentaba quitar la declaración de amor del fan del grafitti. 

Con mucho esfuerzo, lluvia, más ácido y más odex, casi 5 meses después el aerosol rojo sobre la vereda blanca pudo ser removido. 

Ayer lo vi al chico del grafitti, con la misma gorrita ridícula y los pantaloncitos grandes. Salía de un negocio de accesorios para pintar. Dentro de la bolsa que llevaba pude identificar 4 tarros de aerosol violeta, rojo, azul y negro, sus favoritos. 

No puedo dejar de pensar ¿Quién será su próxima víctima? 

15 de octubre de 2010

trescientossesentaycinco


365 días sin escuchar tu voz. 
365 días creyendo que vas a volver.
365 días sin poder decir "Silvito".
365 días extrañándote a cada momento.




Pero toda mi vida para recordar lo que fuiste y siempre serás para mi. 

18 de septiembre de 2010

Salgamos a correr

En realidad a mí nunca me gustaron los deportes ni ningún tipo de actividad física, pero cuando era chiquita mi madre insistió en que yo hiciera algo así.


Desde el principio mamá descartó el hockey porque tenía la teoría que yo iba a vivir con las canillas moretoneadas y que me podían romper los dientes de un bochazo. No fue necesario que fuera a hockey para romperme las dos paletas frontales pero esa, es otra historia. 
 También pensó en natación pero decía que me iba a salir una espalda gigante y que entre mi altura y la espalda iba a parecer un travesti. Tampoco fue necesario que la natación me hiciera travesti, ya con mi altura y un par de tacos lo parezco. 
 Entonces se inclinó por las danzas. La española no le gustaba porque...nadie sabe por qué. Entonces nos fuimos para el área de las clásicas. Allí fue Galita a danza clásica. Poco me duró porque la maya me hinchaba las pelotas, mis compañeras eran unas idiotas y mi maestra decía que yo no coordinaba. Obvio que no coordinaba, ni siquiera me interesaba. Sin embargo una conocida de mi mamá insistía en que yo tenía que seguir porque "con esas piernas podía terminar bailando en el Colón":


"Un poquitito de fuerza en el empeine, un poco más de volumen en las pantorrillas y vas a ser como Paloma Herrera", exclamaba cada vez que la cruzábamos en peatonal Córdoba.


Al día de hoy, 16 años más tarde, me la encuentro y me dice que mis piernas son un desperdicio y que si yo hubiera seguido su consejo ahora podría estar bailando con Iñaki Urlinoséquémierda ó podría...

Conocida idiota de mi mamá: "...Ó podrías estar bailando con mi hija, te acordás de mi hija? Ella hacía danza en la misma clase que vos y ahora está bailando en el Maipó con Gasalla".


Ó podría estar revoleando plumas en un teatro de revista en calle Corrientes. Que envidiiiiiia!!


Por suerte me avive pronto y abandoné las danzas. Mi madre, entonces, preocupada por una posible mal formación en mi cuerpo insistió que probara con otras actividades deportivas pero ya era demasiado tarde...



Un día, en 7mo grado, jugando al quemado en la hora de gimnasia, Santiago Torres me tiró la pelota con tanta fuerza a la cara que, además de romper mis lentes de nerd, me hizo un interesante moretón en la cara. Y esa fue la última vez que tuve relación con una pelota.

Nunca más quise hacer nada que involucrara una pelota. 
Al mejor estilo Daria, cuando en la escuela hacíamos algún deporte con pelota y esa pelota se dirigía a mi, yo la esquivaba como las mejores. 
Nadie quería tenerme en su equipo de voley, de handball, de fútbol porque yo no atajaba pelotas, las evitaba y chillaba.


Luego de ese incidente mi mamá renunció a la posibilidad de que yo alguna vez hiciera deporte y comenzó a inclinarse porque fuera al gimnasio para que después no me quejara de que tenía chicha, poco culo, piernas flacas, etc etc etc, como me quejo ahora. 
Fui...2 meses al gimnasio, me aburrió y nunca más volví. No me gustaba transpirar, no me gustaba usar jogging, no me gustaba que la mina estuviera a los gritos diciendo: VAMOOS CHIIICAAAS QUE ASÍ NOS PONEMOS "MONAS" PARA EL VEEEERAAAANO! y que de fondo se escuchara un punchi punchi punchi constante. 


A lo que voy es que nunca hice actividad física en mi vida, nunca me gustó hacer deportes, nunca fui lo suficientemente competitiva como para que me interesara pertenecer a un equipo de nada, después de los 12 años le adquirí un temor impresionante a las pelotas (y por asociación a los deportes que las contuvieran), nunca supe seguir una coreografía como para pertenecer a un grupo de baile, nunca tuve ritmo, nunca quise tenerlo. No me gusta el gimnasio, cada vez odio más a los idiotas que comen chicle y caminan hacía ningún lado y no tolero a una boluda que me dice que tengo que fracturarme el cuello para que me entre el bikini en el verano.

Pero tengo que reconocer que también odio que me cuelgue la piel de los brazos a los 21 años, que no llene un puto jean en la parte de atrás, que tengo patas de gallo y dos flotadores que me salen a los costados de la panza. Pero nunca he hecho ni que querido hacer algo al respecto hasta que ayer...

Amiga Aniela: Che, estuve pensando que ahora que se pone linda la temporada y que vivimos a 3 cuadras, podríamos salir a correr a la mañana!


Yo: JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!Correr? Yo? a la mañana? jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa


Aniela: No podes ser así! Tenes que hacer algo! 


Yo: Sí, camino, camino al trabajo, camino a mi casa, y si mi facultad no estuviera a 80 cuadras, también caminaría hasta allá! 


Aniela: Te va a hacer bien, además con el solcito, a la mañana, por el parque.


Yo: No me veo con calzitas a la rodilla, gorrita de nike y el ipod que no tengo


Aniela: Dale, hacemos nuestro propio estilo


Yo: Pero yo corro 50 metros y me empieza a doler el bazo boluda


Aniela: Es hasta que te acostumbras. Dale!!


Yo: Bueeeeno...tenes razón, pero podemos caminar en vez de correr?


Aniela: No


Yo: Bueeeno, podemos caminar al principio y correr al final?


Aniela: No


Yo: Bueeeeno! Pero tengo que adquirir entrenamiento! Empezamos caminando, después trotando y ya después empezaremos a correr!


Aniela: Ok


Yo: Y me vas a tener que llevar de los pelos, porque yo sola no voy a tener la iniciativa NUNCA.


Aniela: Sip, no te preocupes te voy a llevar de los pelos.


La conversación siguió y después de mucho esfuerzo logré convencer a Aniela de que comenzáramos la semana siguiente porque esta semana "estaba muy ocupada como para salir a hacer esas cosas". Pero conociendo a mi amiga, estoy segura que la semana entrante no voy a tener escapatoria y que la voy a tener todas las mañanas pegada al timbre de mi casa para llevarme a correr. 



Cuánto duraré?


Hagan sus apuestas!

11 de septiembre de 2010

A las 7 y media

Luego de una incansable búsqueda por la tira, no pude encontrar aquel chiste de Mafalda para acompañar esta narración.
Tendría que buscar en mi desvencijado "Toda Mafalda", chiste por chiste hasta encontrarlo pero estoy segura que me quedaría leyendo todos y nunca acabaría mi misión.


El chistecito que busco es aquel en que una noche Mafalda y Guille se acercan a su padre y le dicen que ya casi es la hora en que su madre, Raquel, les pregunta cada día que quieren comer y ellos, como siempre, no sabrían que contestarle. Entonces los tres, en puntitas de pies, se escapan del departamento y se van a las escaleras para evitar la frecuente pregunta. El chiste finaliza con Raquel asomándose desde la cocina y quedándose con las palabras en la boca al ver que no está ninguno de los tres y dice "Cobardes".


Hasta hace casi un año, todas las noches a las 7 y media sonaba el teléfono de mi casa y yo, que en esa época sí lo atendía, me encargaba de tomar la llamada. Todos los días era Silvio que decía que estaba volviendo de la carpintería y preguntaba que queríamos comer mi mamá y yo. Todas las noches yo decía que no sabía y la comunicaba a mi madre quien me seguía la corriente y respondía cosas como: "Lo que quieras vos", "Me da lo mismo", "Lo que te dé menos esfuerzo". Yo, por mi parte, previamente ya había dicho exactamente lo mismo. 


Todas las noches a las 7 y 25 yo recordaba aquel chiste de Mafalda y esperaba la hora de atender a Silvito. Me acuerdo que un día, mientras él cocinaba y yo le charlaba, le conté esa situación y él dijo: "En vez de irse a la escalera, un día vos y tu madre no me van a atender más". Jamás hicimos eso y seguimos todas las noches atendiendo y diciendo lo mismo una y otra vez. Él seguía soportando nuestra indecisión e improvisando cada día una nueva y novedosa cena. 


Anoche a las 7 y media sonó el teléfono y sin saber por qué, yo que no lo atiendo nunca, corrí y tomé la llamada.


Por una mínima fracción de segundo antes de que me contestaran del otro lado, creí que quien contestaría sería Silvio preguntando que queríamos comer.


Y anoche, justo anoche, yo sabía que quería comer. 



23 de agosto de 2010

El purificador de agua


Hace menos de un año "la onda verde" invadió mi hogar, para aquellos que estén pensando huevadas les recomiendo que relean el título. 


El preservar el agua, no usar aerosoles que dañen la capa de ozono y otras actitudes similares, siempre habían sido parte de nuestra vida, pero la cosa se incentivo más cuando un día mi mamá apareció con la idea de que el agua que bebíamos de la canilla en nuestra casa estaba llena de cloro, hierro, zinc, y 50 minerales más que nos estaban "matando por dentro" sin que nosotros nos diéramos cuenta. 


Pensé que a Silvio no iba a convencerlo de eso, pero me sorprendió cuando él apoyó la moción de comprar un purificador de agua para que no muriéramos envenenados con las porquerías que traía el agua. Si no nos había matado hasta ese momento, porque lo habría hecho ahora?


Allá fueron ambos a comprar un purificador de agua como si hubieran ido a comprar un cero KM. Vinieron con varios tipos de folletos de diversas empresas que ofrecían agua más clara, más cristalina, más inodora y más incolora de la que ya teníamos. Con los folletos también desfilaron por mi cocina varias promotoras que le mostraban a mis padres como el agua de la canilla era marrón y como, milagrosamente con el purificador se convertía en transparente y sin micropelusitas flotantes.


Así fue como dimos con Nelida. Nelida era la mujer del relojero de la calle Rioja a quien Silvio le llevaba muy seguido el reloj para que le cambiara la malla porque se lo vivía enganchando con los clavos en la carpintería. Rubén, el relojero, en una de esas oportunidades le comentó a mi mamá que su esposa vendía purificadores y que podía venir a nuestra casa sin ningún compromiso a hacernos una demostración personalizada de lo feliz que íbamos a ser si adquiríamos el bendito curador de aguas. 


Entonces vino un día Nelida con un portafolios gigante, sus dientes postizos y un pañuelito ridículo atado al cuello con los colores de la empresa del agua bendita. Comenzó a armar un extraño aparatejo similar a un koinor para Barbies mientras le mostraba a los atónitos de mis padres unos folletos con familias sonrientes y saludables en las fotos. 


Con eso bastó para que a nuestra pequeña cocina de 2 x 4 metros le sumaramos el mini Koinor. Al principio hice bromas del tipo "ehehe a las gatas les pongo agua purificada en tus tarritos? jua jua jua" a lo que me respondían: "OBVVVVIOOO" 


Pensé que la onda verde iba a pasar y todo volvería a la normalidad y el purificador de agua iría al placard con todas las cosas rotas que mi mamá no tira. Pero me equivoqué, con el tiempo el tema se fue intensificando y mi madre hasta se volvió una experta en cambiar los filtros para que siguiera funcionando. 


El tiempo pasó, Silvio ya no está con nosotros, pero el purificador sigue ahí firme y flacucho al lado del secador de cubiertos mirándome burlón. 


Pero no me importan cuán burlón me mire el purificador porque yo siempre gano:




Mamá, si alguna vez lees esto quiero que sepas toda esa agua que está en botellas en la puerta de la heladera y que vos consumís diariamente suspirando alegría y pulcritud. ESA agua no está purificada. Porque YO jamás usé el purificador.


JA! quién ríe ahora?

12 de agosto de 2010

Llamadas

Blonda - Holaaaa
Señorita - Hola! Me pasarías con Horacio por favor?
- No, este no es el teléfono de Horacio. Equivocado
- Estás segura?
- Em...bastante, sí.
- Ah bueno disculpá.
- Todo bien, chau.

10 minutos más tarde.

- Hoolaaaa
- Hola, mirá soy la que llamé recién. Vos estás segura que éste no es el teléfono de Horacio Pasteri?
- No, mirá, estoy segura que es MI teléfono.
- Yo soy una compañera de trabajo de él y lo estoy esperando y siempre tuve éste teléfono suyo.
- Bueno pero yo te digo que hace 5 años que tengo el mismo número y nunca nadie me llamó Horacio! Capaz que lo anotaste mal no sé.
- Pero yo lo tengo bien porque siempre lo llamé acá. Dame con Horacio por favor que estoy ocupada y tenemos que trabajar.
- QUE TE DIGO QUE NO CONOZCO NINGÚN HORACIO Y ESTE NO ES SU TELÉFONO!! ES MÍO MÍO MÍO!
- Bueno..si vos lo decís!
- ???
- Ay bueno, perdonáme de nuevo.
- Está...bien...
- Chau
- Chau ¬¬

Y me llamó una tercera vez de otro teléfono y cuando atendí dijo "la put..." y cortó.
Insistente la señorita.

6 de agosto de 2010

Mi pequeña privacidad

Clin! (ventanita del chat)


Mateo: Hola


Blonda: Qué haces enano?


Mateo: Nada. Me dijeron que subiste una foto mía a Internet


Blonda: Sí, mis amigos querían conocerte. Quién te contó?


Mateo: Nawel (Nahuel)


(amigo de Esteban, marido de mi amiga Camila y padre de Mora)


Blonda: Que chismoso!


Mateo: Sí, pero hizo bien. No me pediste permiso. No respetaste mi privacidad


Blonda: Ah perdón, no pensé que te fuera a molestar. Si queres la saco!


Mateo: No no me molesta, pero tendrías que "averme" preguntado. Pasamela


(le paso la foto)


Blonda: Te gusta?


Mateo: Sí.


Blonda: La puedo dejar?


Mateo: Bueno, pero etiquetame.


Blonda: chee...y ya que estamos...se la puedo mostrar a más amigos?


Mateo: Bueno, pero sólo ésta porque salí bien.




Ph: Mateo en el colectivo

4 de agosto de 2010

Cuando cumplí 18, primera parte.

Luego de que me dieran mi nuevo de DNI, casi a mis 18 años, decidí que era momento de darle un uso útil. Cuando finalmente tuve la edad de darle uso, salí corriendo al bar más cercano de mi casa donde pidieran documento y pedí entrar. Adentro pedí la bebida más alcohólica que hubiera, y del resto poco recuerdo. Luego de una noche de mucho exceso, sólo me faltaba votar, pero como no había elecciones cerca, pensé en las otras opciones que me quedaban:

Fulanita - El otro día le tuve que pedir a mi mamá que me acompañara a hacerme el aro del "pupo" porque soy menor. Se enojó pero me acompañó.

AHA! Eso me faltaba! Tatuarme o perforarme! Como tatuarme todavía no se me antojaba (se me antojo un año después pero esa historia va para la 2da parte), decidí que lo mejor era perforarme alguna zona de mi cuerpo que mi madre no viera seguido. El "pupo" fue descartado al momento porque me gusta mucho mi ombligo así como es. Fue entonces cuando encontré una foto muy sexy de Scarlett Johanson con un sexy aro en su sexy oreja en su sexy cartílago. 

Allá fui con mi DNI bajo el brazo a un local metido dentro de una fría galería, muy escondido con pequeño cartel que anunciaba sus acciones. El lugar era particularmente pequeñito, muy blanco y con un hiper gordo que tenía un expansor en la nariz. 

El gordo con su mejor cara de malo me pidió mi flamante documento y me hizo pasar a una salita, más chiquita todavía, donde se puso unos guantes y sacó un par de agujas. Yo hablaba sin parar, bueno yo siempre hablo sin parar, pero esta vez hablaba más porque estaba muy nerviosa. El fatman no contestaba mis estúpidas preguntas, simplemente asentía con la cabeza. Ahí fue cuando sacó un minúsculo aro en forma de herradura con dos bolitas en las puntas y me pidió que eligiera la oreja. 

En ese momento temblé porque la mano del gordo era del tamaño de mi cabeza. Ese pedazo de animal iba a tocar mi inocente orejita? Sí, la tocó y me la perforó y con un grito ahogado obtuve mi caprichoso aro en el cartílago. 

Para resumir la historia, el arito se me pudrió, me salió un grano gigante que mutaba de adentro para fuera en mi oreja, me dolió por casi un año y nunca pude escuchar música con los dos auriculares. Ya cuando la situación no daba para más, todos mis conocidos me obligaron a sacarme el aro.

El miércoles pasado, después de casi 1 año y medio sin arito. Gala, alias Blondita la caprichosita, fue al local donde su amiga Taña tatúa y SE VOLVIÓ A HACER EL MISMO AGUJERO, EN LA MISMA OREJA, Y CON EL MISMO ARO. 

En comparación con el anterior, el muchacho que me hizo el piercing, primero me cae mejor, segundo es flaco, tercero su mano es de tamaño normal y cuarto si bien me hizo doler más, después me dolió menos. 

Lo único malo fue una idiota que andaba dando vueltas por ahí en el local y cuando escucho que yo me estaba por hacer "un arito en la oreja" tuvo que abrir su enorme, inútil y desubicada bocota y decir:

- Ay gorrrdi! pero en la orejita no duele nada!

MONGUI POR QUÉ NO MIRAS ANTES DE HABLAR EH? TE QUIERO VER A VOS PERFORÁNDOTE EL CARTÍLAGO IDIOTA! 

Luego de ver lo que me hice dijo: 

- Ay! Eso si que debe doler jijiji

Y fue y se tatúo unas letras chinas en la nuca. MENCHA! PRIMERO ELEGÍTE UN TATUAJE DECENTE! METICHE! 

Bueno, volviendo al relato, ya pasaron 6 días desde que sacié mi caprichito por segunda vez. Creo que esta vez, es definitivo. 

31 de julio de 2010

Mensajes de texto 1

Mensaje de mi amigo Ramiro que nació acá pero vivió casi toda su vida en Casilda y ahora vive acá de nuevo y estudia conmigo: 


18/06/10 20:05 hrs 


"Gal, necesito que me aconsejes de un lugar para llevar a comer a una chica. Quiero algo distinto, pero no exótico. Que sea conocido, pero no famoso. Tiene que se tranquilo, pero tampoco la muerte. En lo posible pintoresco. Que esté + o - por el centro, porque viste que no tengo auto y tenemos que ir a pata. Que vaya gente, pero no mucha! Ah! y que se pueda comer pero también quedarse a tomar algo copado"


El mejor mensaje que me han mandado. Cualquier persona lo hubiera mandando a cagar. Pero yo, le encontré el lugarcito perfecto para su cita. 


Clin caja!

23 de julio de 2010

Mirada de bebé

Resulta que una de mis íntimas amigas (digo "íntima" porque queda re cheto), tuvo hace nada más y nada menos que 1 semana y 2 días la bebé más linda del mundo. Y no lo digo porque se me llena la boca de baba cada vez que la veo, lo digo porque es un bebé muy bonito. Tampoco lo digo yo sola eh! Los padres de la nena, los abuelos, los tíos y todas mis amigas coinciden conmigo, así que como dijo mi amiga Lula cuando la conoció en el sanatorio: "Tiemblen bebés del mundo, ha nacido la más hermosa".


Mora, la fresca bebé, ha provocado cosas en mi que no me había provocado ninguna personita que babea y se caga. Este año ya fue un avance muy notable haberle agarrado cariño a un niño con manos pegajosas, amar a un bebé que llora ya es como un milagro. 


El primer contacto que tuve con un ser de 3kg con olor a vómito fue cuando tenía 10 años y nació mi vecina. En ese entonces yo, al parecer, era demasiado chiquita e idiota como para sostenerla y además me vivían diciendo que no le tocara la cabeza porque todavía tenía las tripas al aire porque el hueso de la no se había formado. Como habrá sido que me traumaron que al día de hoy me da "cuchi" tocarles la cabeza a los pibes. Después mi mamá agarró un cráneo de bebé que tiene por ahí y me mostró como todavía no se había cerrado y logró traumarme más. 


Ahora, yo me pregunto, si yo le undo el dedo cuando es muy bebé. Queda estúpido? O por ahí si toco en un lugar estratégico hago que extienda la patita o mueva un bracito?


Volviendo a mi contactos con personitas, el segundo fue el 17 de Octubre del 2006 cuando mi padre biológico, decidido a que descuidar una hija no alcanzaba, trajo otra al mundo con una mujer 13 años menor que él. Una clásica historia moderna. En ese momento yo ya no era chiquita, pero yo ellos si eran estúpidos y consideraron que era un peligro para la criatura tener contacto con su hermana de 17 años. Un peligro bárbaro. Conclusión: Ellos por allá, yo por acá, no relación con un bebé.




Finalmente llegamos a la actualidad cuando el 14 de Julio de 2010 a las 21.06 pm con 3,005Kg de peso y no se cuánto de largo, Mora Marquet llegó a este mundo. Mora llegó para ser mi revancha. Ya no tenían la excusa de que era chiquita, ya no tenían la excusa de que yo era una amenaza. Ahora sí iba a poder codearme y experimentar lo que es tratar con un bodoque: 


Lloré desde el momento que me subí al colectivo para ir a conocerla hasta creo que ese mismo día a la noche. Después de haberle sacado unas 30 fotos en la misma posición, las miré una y otra vez hasta que, cuando miraba a otro lado, como si hubiera mirado un foquito de luz, veía Moras en todas partes.


Cuando tuve la oportunidad de alzarla por primera nadie me dio condiciones, ni me dijo que tuviera cuidado. Su mamá Camila me la entregó con confianza y otra vez me quedé tildada mirando su manito y su boquita. Cada vez que hizo una mueca, miró, rió, o lloró, a mi se me piantó un lagrimón.


Yo odio el llanto de los chicos, pero esta nena, hasta llora lindo!


Gracias Mora por introducirme al mundo de los bebés.


En el próximo capítulo: Gala cambia un pañal

12 de julio de 2010

La canasta de mimbre

En mi placard siempre hubo pertenencias de mi madre. En una época no había problema porque yo era chiquitita y tenía pocas cosas, o las que tenía estaban desparramadas por el suelo. Pero luego eso cambio y mis pertenencias empezaron a crecer en cantidad (sobre todo ropa) y empecé a demandar más lugar. Si bien poco a poco pude ir desalojando a mi madre de mi espacio, siempre quedaron restos de ella porque me metía la excusa de que en el resto de la casa no había lugar.


Cuando volvimos a ser dos hace algunos meses, el espacio en los armarios y roperos comenzaron a aparecer. Aproveché, entonces, para hacer una limpieza total a mi cuarto. Mi amiga Olga vino una tarde de domingo y con el criterio de: "Si no sirve se tira", me saqueó la casa. Al parecer no poseía muchas cosas que sirvieran...aunque...después de que Olga me tirara todo la vi usando un par de cosas que eran mías y que "supuestamente" no servían...

En fin, tiramos de todo, regalamos ropa, hicimos planes de pintar mi cuarto (todavía no se ha llevado a cabo), cambiamos de lugar los muebles y por último nos metimos en el placard. Empezamos a sacar cosas sospechosas: Pedazos de tela, mochilas viejas, vestidos ochentosos e inusables y...UNA CANASTA DESTROZADA DE MIMBRE. Pero destrozada! Con las manijas rotas y con unas flores, también de mimbre, sin color por el tiempo que se sostenían al canasto, literalmente, por un hilo.

Falta agregar que esta limpieza estuvo fríamente calculada y meticulosamente planeada. La hicimos cuando mi madre estaba en el exterior para que ella y sus manitos de antropóloga "rescatadora de cositas" no interfirieran y empezara con sus clásicas frases como: "ay pero esto sirve, si lo cortas, lo limpias, le pones, le sacas", "no lo tires, yo lo quiero". Porque mi mamá es de esas personas que no tiran nada. Una clásica junta basura.

Tomé la canasta con mis manos y en un grito triunfal le encesté en la bolsa de consorcio al grito de "chau canasto roñoso ya nunca te volveré a ver" y me dispuse a llevar la basura al cubículo de mi palier. Antes de depositárla en su receptáculo hice unas cuentas mentales de cuándo el portero retiraría la basura, cuándo pasaba el basurero y cuándo volvería mi mamá a casa, para evitar que se cruzara con la bendita canastita. Era domingo, mamá volvía el martes. Genial, no había manera de que ella y el mimbre viejo se vieran la cara.

Mi habitación nunca se había visto tan reluciente y con tanto lugar! Cuando mamá volvió le mostré el cambio radical y ella coincidió en que había sido una buena idea la limpieza:

Mamá - Pero no me tiraste nada mío no?

Blonda - Pero cooooooooooomo se teee ocurrrrreeeeeeeeee que haría algo semejaaaaaaante!

Había sido el crimen perfecto. La canasta se había ido y no existían evidencias que me vincularan al hecho.

Unos días más tarde, estaba retornando de la facultad a mi hogar y venía pensando qué maravilloso almuerzo me iba a preparar, cuando abrí la puerta del departamento y algo sobre el suelo del living llamó mi atención...

Debajo de mi gato durmiente estaba...LA DESTROZADA CANASTA DE MIMBRE. Era la misma canasta, con los mismos moños rotos, con la misma decadencia, la misma canasta que yo, una semana antes, había tirado a la basura.

Mi madre andaba cerca y tuve que cambiar mi cara de impresión y fingir que la canasta rota y mutilada era una imagen permanente del paisaje de la casa. Me pasé todo el almuerzo mirándola, repasando cada movimiento e intentando comprender cómo es que había vuelto de la muerte.

La maldita canasta pasó largos días tendida en el living porque a mis gatitos les gustaba dormir encima y arañarla. Es decir, el estado de la canasta iba siendo cada vez más tétrico y deplorable del que ya tenía al inicio de esta historia. Es más, ya ni se entendía lo que había sido en un comienzo. Pero preguntar cómo es que la canasta había vuelto a la casa, era confesar mi crimen. Era admitir que había tirado cosas ajenas y era perder mi orgullo. Pero una noche, en el medio de la cena, no lo soporté más:

Mamá relatora - ...y entonces yo le dije a Ana que no podía ir a la casa a tomar el té porque tenía que ir al centro.

Blonda (no la escuchaba) - se

Mamá relatora - ...entonces Ana se enojó porque me dijo que no nos veíamos nunca y que...

Blonda explotando - se se...DECIME CÓMO FUE QUE RESCATASTE LA PUTA CANASTA!!!!!!!!!!!!DECIMEEEEEEEEEEEEEEEEEEE


Mamá victoriosa - AHAAAAAAAA! LO SABÍA! SABÍA QUE NO TE IBAS AGUANTAR MUCHO TIEMPO MÁS! AHAHAH CONFESÁLO VOS LA TIRASTE!! QUÉ SENTISTE CUANDO LA VISTEE EHEHEHEHE? ME HABÍAS DICHO QUE NO ME HABÍAS TIRADO NADA MIO! JAAAAA MIRÁÁÁÁÁÁAÁAÁ LO QUE TE PASÓ POR TIRARME LAS COSAAASS!


Blonda roja de la bronca - Pero cómo hiciste! es imposible! la tiré un domingo y vos volviste un martes a la noche! cómo hiciste!!!!!!!!!!!!! D E C I M E!!!!!!!!

Mamá - Jamás! Nunca te voy a revelar la verdad. Ahora ya sabes que yo sé todo lo que pasa en esta casa y no me vas a poder engañar!

Blonda - decimeeeeeeeeeeeeeeeee

Mamá - Te vas a quedar con la duda para siempre.

Ayer abrí un armario buscando una cosa y vi la odiosa canasta de mimbre. Sigue ahí, me mira burlona desde su refugio sabiendo que tiene alguien que vela por su salud. Hasta el cierre de esta edición mi madre no me ha contado cómo hizo para recuperarla...






 

No cantes victoria maldita porque aunque yo no sepa cómo hizo mi basurera madre para rescatarte, te voy a volver a tirar. Y esa tirada...SERÁ LA DEFINITIVA!

18 de junio de 2010

Ojalá no hubiera sido un sueño

Estábamos en el living y él se iba a ir, entonces yo lo abrazaba fuerte y sentía su barba de un día rozar contra mi piel y el olor a viruta de la madera entrar por mi nariz. 
Lo abrazaba muy fuerte, como si supiera que no lo iba a volver a ver.

"Te quiero muchísimo sabías?", le dije.

"Sí Gali", me contestó.
Pero por algún extraño motivo no quería dejarlo ir. Sabía que si lo soltaba no iba a volver. Y necesitaba repetírselo una y otra vez: "Te quiero. Mucho. Un montón"

Me miraba y me sonreía, de a poco iba soltando sus manos asperas de manejar madera y se me quedaba mirando con esa sonrisa bondadosa que lo caracterizaba.

"Te quiero", repetí una vez más.

 De pronto, él ya no estaba ahí y el paisaje había cambiado completamente. Estaba acostada en mi cama y me acaba de despertar.
Y de nuevo la misma pregunta que ronda por mi mente todos los días volvió a surgir:

Sabía él lo que yo lo quería?

Sigo pensando que no se lo dije demasiadas veces. También sigo pensando que no le dije muchas otras cosas...

Creí que dibujando aquella flor que me recordaba a su persona, en mi piel, me harían extrañarlo menos.
Creí que si tenía su nombre escrito para siempre, el dolor aliviaría un poco. Tan solo un poco.

Pero haga lo que haga, cada día lo extraño más. Y aunque lo extrañe, ciertas cosas de él ya se me hacen difíciles de recordar. El brillo de sus ojos me parecen borrosos, el sonido de su voz se me confunde y a veces siento que me olvido de su olor.



Y lo peor de todo es que vivo pensando que él va a volver...Que esto es solo un mal momento.


Feliz día Pá!
donde sea que estés?

9 de junio de 2010

Mi buena acción del día 3


Este texto se relaciona estrechamente con este y este

Se acabaron las buenas intenciones! Ya me están tomando para la "chacota"!

Resulta que tengo una grave adicción a los caramelos super ácidos Fizz. Además de disfrutarlos, calman mi ansiedad y me sacan las ganas de comer o fumar (?). 

Hará algunos días me subí al colectivo una noche de frio para retornar de la facultad con destino a mi hogar.

A unas escasas cuadras de haberme sentado en uno de esos asientos dobles, una señora chillona se subió a mi colectivo y, luego de contarle al colectivero cómo había tenido que comprar una nueva tarjeta porque la anterior se le había arruinado, tuve la gran suerte de que se sentara al lado mio.

Por algún motivo que desconozco y no recuerdo, yo no estaba escuchando música...es por eso que creo yo que tuve la desgracia que narraré acontinuación. Aunque, conociendo mi suerte, la vieja podría haber sido capaz de arrancarme los auriculares y hablarme igual. 

La mujer se sentó a mi izquierda y desde ahí, (cuarto asiento desde la puerta), agarrada a la manija del asiento, le contaba al colectivero lo malo que era el sistema de las tarjetas magnéticas:

Señora - Porque si se te doblan no funcionan! Vio usted eso? Vio?


El "manejero" ya ni se gastaba en contestarle y entonces la ligué yo:


Señora - O no nena que es malo el sistema?


Mientras la mujer se la agarraba con el sistema de cobro de colectivos, yo buscaba en mi bolso una tirita de caramelos Fizz Super Ácidos:


Blonda - Se..se...


En ese momento la encontré y la saqué con euforia porque necesitaba mi droga para llegar a casa. Corté uno, lo abrí, lo introduje en mi boca y guardé los restantes cuando...


Señora - No pensás convidar?


Blonda - Perdón? Me está hablando a mi?


Señora - Sí, a vos, a quién más sino? No me pensás convidar?


Blonda - ....


Señora - No te enseñaron modales a vos? No te dijeron que hay que convidar cuando uno come algo?


En ese momento me vino a la mente el recuerdo de un viaje rockero con minoviomio y suhermanasuya a Buenos Aires. En ese viaje, Mariela (suhermanasuya) se sentó al lado de un muchacho desconocido que le convido cuanta cosa se compró y, a mi, me sorprendió la buena onda del muchacho de ofrecerle sandwichitos, coca cola y caramelos.
Todos estarán pensando: "Ehh pero se la quería levantar". Lo dudo, la novia del muchacho estaba en el asiento de atrás y también convido todo lo que se compró. 


Volviendo al colectivo: 


Blonda - Sí! Pero también me enseñaron que no hable con extraños! 


Zas! Y ahí me levanté y me fui...!


En realidad me faltaban como 5 cuadras, pero me quedé paradita atrás con mi tirita de Fizz en la mano. 


Te doy un chocolate. Pero un Fizz? Primero MUERTA!